El colectivo LGTBI celebraba el pasado 26 de diciembre, el 40 aniversario de la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y lo hace con el arranque oficial del año temático "Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria!".

Esta ley, que consideraba a los miembros del colectivo LGTBI “enfermos” y “delincuentes”, fue aprobada en 1970 por el régimen franquista para sustituir a la antigua Ley de Vagos y Maleantes que, desde 1933, pretendía controlar a todos los elementos que consideraba antisociales, entre ellos, los miembros de este colectivo.

Así, con motivo del aniversario de su derogación en 1978, la presidenta de la FELGTB, Uge Sangil, da el pistoletazo de salida al nuevo año temático y recuerda que “no podemos olvidar que muchos de nuestros mayores se vieron obligados a vivir durante años metidos en el armario, o fueron invisibilizados, perseguidos y encarcelados por el simple hecho de ser”.

Por su parte, el coordinador del año temático 2019, Loren González, explica que “para entender cómo la LGTBIfobia se ha instalado en nuestra sociedad, debemos atender a nuestra propia historia”.

Por este motivo, y con el objetivo también de sensibilizar, informar y denunciar la situación y las necesidades actuales de las personas mayores LGTBI, que fueron perseguidas en su juventud y que, a día de hoy, siguen siendo discriminadas, la Federación ha proclamado el 2019 como el año de "Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria!"

“Su dolor es nuestro dolor, porque como colectivo no podemos olvidar los delitos de odio que se comenten contra todos y cada uno de nosotros”, asegura y añade que “la memoria histórica debe servirnos para no cometer los mismos errores y continuar avanzando en la lucha por la igualdad plena de derechos”, afirma Uge Sangil, presidenta FELGTB.

Un año temático que recordará a cada uno de nuestros mayores; a las víctimas del nazismo en los campos de concentración; a las mujeres trans racializadas que iniciaron la lucha pública en un pub de Manhattan; a aquellos que nunca podrán ser mayores porque nos los arrebató el SIDA; a aquellos que tuvieron que renunciar a sus vidas, esconderse o migrar; a aquellos que no pudieron tener mujer o marido y formar una familia y a aquellos que tuvieron que traducir su deseos de paternidad cuidando a los hijos de los demás.

Porque, tal y como declara Sangil “no estar considerado un delincuente y tener la igualdad de derechos garantizada no es lo mismo”. En este sentido, afirma que “a día de hoy, sigue existiendo acoso escolar por motivo de LGTBIfóbia, el 85% de las personas trans sigue sin poder acceder a un puesto de trabajo ni, por tanto, a una pensión en edad de jubilación y muchos de nuestros mayores, que vivieron años reprimidos, tienen que volver al armario al llegar a la tercera edad por miedo a la no aceptación en los centros residenciales”.

Entre los principales actos que se verán durante este 2019, será la inauguración de la primera residencia de mayores LGTBI, que ya empezó su remodelación el 26 de diciembre del 2018, en Calle Arroyo Bueno 20-22 de Madrid. Una residencia que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, Comunidad de Madrid y Ministerio del Interior, cuyo responsable se reunió con equipo técnico de la Fundación 26 de Diciembre, en el día que se celebrará los 40 años de la derogación de la ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.