En las imágenes, se ve a Ayla trotando, cabalgando y trotando como si fuera un caballo, una extraña habilidad para la que lleva entrenando toda su vida.

La historia de Ayla es curiosa. A los cuatro años sentía un amor especial por los los caballos, lo que le llevó a empezar a copiar todos y cada uno de sus movimientos.

Ayla es capaz de saltar barreras de más de un metro, una habilidad al alcance de muy pocos.

Todo ello a gran velocidad, a cuatro patas y utilizando sus brazos, como si fueran patas delanteras.

A pesar de su postura encorvada, Kirstine asegura que no sufre ningún tipo de lesión producida por los movimientos que realiza.

Los vídeos no tardaron en convertirse en virales con más de 15 millones de reproducciones.

Sin embargo, también recibió muchas críticas, lo que llevó a la joven a cerrar su cuenta de Instagram.