Los hoteles que prohiben el acceso a los niños han empezado a proliferar. No es que dentro de sus muros se realicen actos que puedan herir la sensibilidad de los niños, sino que son los propios adultos los que se sienten agredidos cuando ven a niños saltar, correr y hacer bombas en la piscina.

Sin embargo, la ley española que regula los establecimientos turísticos dice que nadie puede ser rechazado como cliente de un hotel por cuestiones de sexo, raza o edad. Los hoteles están obligados a recibir a los niños, pero si te ven llegando con uno probablemente apelen a que están completos.

En la era de las redes sociales, donde todo tiene un hashtag y todo es susceptible de ser fotografiado, hay hoteles que prohíben su uso dentro. Realmente, son lugares que se diferencian del resto por propiciar una “desintoxicación” digital de sus huéspedes. Así que: ¡fotos no!

En este sentido, también hay hoteles que se han negado a recibir influencers. La tendencia se inició con el hotel dublinés The White Moose Café, que recibió una propuesta de Durby, una influencer de 21 años: pasar en su hotel unas vacaciones sin pagar, a cambio de unas fotos. Esta cuestión molestó tanto a los dueños del hotel que colgaron el cartel: no se admiten influencers.

Los perros nunca han sido bienvenidos en los hoteles españoles. Pocos permitían viajar con mascota. Sin embargo esta tendencia está cambiando, cada vez son más los destinos donde se admiten mascota, aunque con una gran limitación, no suelen aceptar más de que un perro por planta.