El ocio es la asignatura favorita de niños y adultos. El momento para hacer esas cosas que no te permiten tus jefes, la vergüenza o el protocolo social de lo que es políticamente correcto.

Algunos saltan en paracaídas, otros bailan, coleccionan figuritas de star wars o juegan al parchís. Necesitamos emplear nuestro tiempo libre en aficiones, juegos. Recientemente hablamos del del factor de coleccionar. La necesidad de satisfacción del ser humano al conseguir algo que lleva mucho tiempo buscando. Los menos receptivos dirán que coleccionar no es más que un Diógenes grave y aplaudido.

Las aficiones nos permiten centrar nuestra atención en algo que controlamos 100%. Cumplir un objetivo que nos marcamos nosotros mismos. Este sería uno de los motivos por los que las aplicaciones de juegos para móvil tienen tanto gancho. Nos basta con echar un vistazo de lado a lado en el metro para ver que la mayoría de las personas están con el móvil jugando a los mismos juegos o enganchados a las mismas aplicaciones.

El ejemplo más reciente que tenemos en la retina es el movimiento que supuso la app de Pokémon. Miles de fans estaban como locos por conseguir tener el mayor número de Pokémon virtuales posible.

Esta no es más que una lista de aficiones que existen en el mundo y que atraen nuestra atención por salirse precisamente, de lo políticamente correcto.