Según la Doctora norteamericana Elaine N. Aaron, uno de cada cinco individuos somos PAS, y desde los años 90 esta teoría ha corrido como la pólvora y se ha popularizado en todo el planeta.

Así son los PAS, y puede que seas uno de ellos...

1.- Cada emoción es un puñetazo

Todo lo bueno que les pasa, a ellos o a la gente de su entorno, les llena de felicidad, pero lo malo, por pequeño que sea, les hunde. Las emociones son “droga” para ellos.

2. - Son empáticos hasta la médula

Son capaces de ponerse en el lugar del otro sin esforzarse lo más mínimo. Y, por eso, mismo suelen ser más educados que los demás, porque tratan a todos como querrían que les trataran a ellos.

3. - Son indecisos

Tienen demasiado en cuenta las consecuencias de sus actos y además: aprecian en mayor medida detalles nimios que una persona “normal” no valoraría. Todas las decisiones por tomar abren un inmenso abanico de detalles que hacen imposible decidirse por algo. Además, ya que son sensibles, lo son en extremo a las CRÍTICAS.

4. - Son autónomos

Tal vez por ese exceso de sensibilidad, los PAS prefieren trabajar desde casa y ser sus propios jefes, escapar de las críticas y de las relaciones sociales jerárquicas que evidencien injusticias. Pero siendo autónomos caen en su propia red. Poca gente sufre más que los autónomos.