El motivo: el coche circulaba por un carril de alta ocupación (HOV, en sus siglas en inglés), destinado exclusivamente a vehículos en los que viajen dos o más personas.

El problema es que el conductor viajaba sólo. Acompañado, eso sí, de un cadáver en el interior del ataúd.

Mientras los agentes le pedían explicaciones por circular por el citado carril, el conductor no dudó en preguntar: “¿El de atrás no cuenta?”.

Los policías le contestaron que, efectivamente, se trataba de una persona, pero que no contaba “al no estar sentado, ni estar vivo, ni respirar”.

Al final, y tal y como explicó posteriormente el departamento de policía en Twitter, los agentes optaron por dejar el incidente en una advertencia verbal.

La noticia se convirtió en viral. Algunos internautas aplaudieron la creatividad del conductor a la hora de buscar excusas, mientras otros tildaban su conducta de poco cívica.