No cabe duda de que ahora mismo la prioridad de la mayoría de países en el planeta, de sus autoridades sanitarias y también de sus ciudadanos es evitar un rebrote del COVID-19, que más o menos se ha podido controlar en la mayoría de países europeos. Aunque ahora con los rebrotes en china y el descontrol de algunas zonas del continente americano el miedo a un rebrote no ha hecho más que aflorar. Y para evitarlo es evidente que necesitamos medidas que permitan reducir al mínimo la propagación del virus, algo que parece obvio pero que no es difícil de conseguir. Por esa razón son muchas las empresas que a lo largo y ancho del globo han estado desarrollando sus propias alternativas para poder contener la expansión del virus. Y hoy nos hemos fijado en una nueva mascarilla que promete una efectividad total contra el virus, hasta el punto de neutralizar por completo su expansión.

Neutraliza por completo el COVID-19

Esta mascarilla ha sido desarrollada por Sanjeev Swamy, un empresario indio que ha buscado la forma de ir más allá en el desarrollo de mascarillas, buscando la manera de producir una que pueda neutralizar por completo la presencia del coronavirus en el aire. Esto se consigue con una mascarilla llamada Livinguard que es capaz de neutralizar el 99.9% de las partículas nocivas, evitando que se pueda inhalar o exhalar el virus, lo que puede reducir al mínimo la propagación de este. La clave que hay detrás de los materiales que conforman esta mascarilla tiene que ver con la carga positiva con la que cuenta su tejido.

La mascarilla Livinguard | Livinguard

Esto quiere decir que cuando el virus toca la tela de esta mascarilla puede destruirlo por su carga negativa, evitando así que pueda contagiar a otros organismos, ya que la capacidad de neutralización del virus es del 99.9%. Ese es precisamente el resultado que ha obtenido esta mascarilla en sus pruebas realizadas en la Universidad de Berlín. De esta manera no solo hay una barrera que puede evitar que el virus llegue a otras personas y se propague, sino que además consigue “matar” al virus cuando este entra en contacto con la mascarilla, ahí radica la diferencia con una mascarilla tradicional a las que poco a poco nos vamos acostumbrando.

Además se trata de una mascarilla sostenible, que permite un uso continuado durante más tiempo manteniendo intactas sus propiedades, gracias a que se puede lavar al estar fabricada en su mayoría con algodón. Se estima que su vida útil es de unos 210 usos, lo que es mucho para lo que estamos acostumbrados. La mascarilla se compone de tres capas, una de ellas llamada Tripellent que se aloja en la parte externa y que es la encargada de repeler al virus con un revestimiento diseñado para acabar con el virus y así conseguir no solo que este no traspase la mascarilla, sino que encuentre su final en ella. Llegará primero a la India, y en un futuro se espera que llegue también a otros países.