Años trayendo cola
Una marea verde con años de reivindicaciones vuelve a salir a las calles de Madrid en la tercera jornada de huelga indefinida
El contexto Ya en 2011, las protestas del sector educativo pusieron el foco en los recortes y en las condiciones de los docentes. Desde entonces, las reivindicaciones se han mantenido, con distintas movilizaciones y jornadas de huelga para reclamar una reducción de las horas lectivas, menos alumnos por aula y más recursos humanos.

Resumen IA supervisado
La Marea Verde ha vuelto a manifestarse en Madrid en su tercera jornada de huelga indefinida, tras años de demandas insatisfechas por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Los docentes exigen la reducción de ratios, menos horas lectivas, mejores condiciones salariales, refuerzo de plantillas y un plan de climatización en centros educativos. Sin embargo, la presidenta madrileña ha calificado estas peticiones de "inasumibles". Desde 2011, las protestas han sido constantes, y aunque en 2025 se firmó un acuerdo con mejoras para el profesorado, estas no se han implementado plenamente. El conflicto se extiende a otros sectores educativos, generando un malestar generalizado.
* Resumen supervisado por periodistas.
La marea verde ha vuelto a tomar las calles de Madrid. La segunda gran manifestación y el tercer día de huelga indefinida de los docentes llegan después de años de reivindicaciones, negociaciones y compromisos que, según denuncian los profesionales, no se han cumplido como esperaban. Una larga lista de demandas pendientes que ha terminado por convertir el malestar en una protesta sostenida.
Los profesores exigen una reducción de las ratios en las aulas, menos horas lectivas, mejores condiciones salariales, el refuerzo de las plantillas y un plan de climatización para los centros educativos. Medidas que consideran imprescindibles para garantizar una educación pública de calidad y que, por ahora, no han encontrado una respuesta satisfactoria por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña ha calificado sus peticiones de "inasumibles" y ha asegurado que no van a negociar "absolutamente nada".
Sin embargo, el conflicto no se limita a las movilizaciones de estos días. La Marea Verde lleva años saliendo a la calle para defender la educación pública. Ya en 2011, las protestas del sector educativo pusieron el foco en los recortes y en las condiciones de los docentes. Desde entonces, las reivindicaciones se han mantenido, con distintas movilizaciones y jornadas de huelga para reclamar una reducción de las horas lectivas, menos alumnos por aula y más recursos humanos.
Durante estos años, la gestión educativa de los sucesivos gobiernos del PP en la Comunidad de Madrid ha sido objeto de críticas por parte de los sectores que denuncian la falta de soluciones a estos problemas estructurales. En 2022, durante el Gobierno de Ayuso, se aprobó la Ley Maestra de Libertad de Elección Educativa, una norma que generó controversia entre quienes consideran que las políticas del Ejecutivo regional no han reforzado suficientemente la educación pública.
En abril de 2025, la negociación con los sindicatos se tradujo en un acuerdo firmado por el entonces consejero de Educación, que incluía compromisos para reducir las horas lectivas y mejorar las condiciones del profesorado público. Pero, según denuncian los trabajadores, las medidas pactadas no se han aplicado por completo y las mejoras no han sido suficientes para frenar el descontento.

A esa frustración se ha sumado la de otros sectores educativos, como el de las educadoras infantiles, que mantienen sus propias reivindicaciones y llevan meses movilizándose. Su descontento se suma al de los docentes de colegios e institutos, aunque se trata de conflictos con demandas y convocatorias propias.
El malestar también ha alcanzado a las universidades públicas madrileñas, donde las negociaciones en torno a la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC) desembocaron en protestas y tensiones políticas. En febrero de 2026, Ayuso cesó al entonces consejero de Educación, Emilio Viciana, en pleno bloqueo de las negociaciones sobre la norma.
Así, la actual huelga indefinida es el resultado de una cadena de reivindicaciones que se han ido acumulando durante años. Los docentes han pasado de las negociaciones y las protestas puntuales a mantener la presión en las calles, mientras reclaman el cumplimiento de los compromisos adquiridos y nuevas medidas para mejorar las condiciones de trabajo y los recursos de los centros públicos. El conflicto sigue abierto y, por ahora, sin una solución a la vista.