Se prevén saqueos
Despliegue sin precedentes de 70.000 policías en Francia ante las movilizaciones previstas para este sábado
Los detalles Están prohibidas todas las protestas, con excepción de las organizadas por sindicatos. El servicio de inteligencia francés prevé "ataques contra edificios públicos" y más saqueos.

Resumen IA supervisado
El Gobierno de Macron ha dispuesto un despliegue sin precedentes de 70.000 policías para controlar las manifestaciones previstas este sábado y evitar incidentes como los ocurridos recientemente. Aunque solo se permiten las protestas organizadas por sindicatos, el servicio de inteligencia francés anticipa posibles ataques a edificios públicos y saqueos. Los comercios han cerrado y reforzado sus fachadas, mientras la venta de armas y gases pimienta aumenta. Francia ha movilizado vehículos blindados y unidades de élite, cancelando vacaciones para aumentar efectivos. Los ayuntamientos retiran objetos que puedan ser usados como proyectiles y museos como el Louvre permanecen cerrados. Las restricciones a manifestaciones están siendo impugnadas judicialmente. Macron se reunirá con organizaciones estudiantiles y el partido entre Paris Saint-Germain y Olympique de Lyon se pospone.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Gobierno de Macron ha anunciado un despliegue sin precedentes de 70.000 policías para controlar las manifestaciones que pueda haber este sábado y evitar incidentes como los vividos en algunas ciudades. Pese a que están prohibidas todas las protestas con excepción de las organizadas por sindicatos, el servicio de inteligencia francés prevé "ataques contra edificios públicos" y más saqueos.
Ante esta situación, los comercios han echado el cierre y están colocando protecciones hasta en el último centímetro de las fachadas de cristal para evitar que las rompan. Algunos comercios han llegado incluso a construir muros.
Además, la venta de armas y gases pimienta se ha disparado por temor a los saqueos, mientras Francia saca a la calle vehículos blindados y unidades de élite. Para conseguir un 20% más de efectivos, las autoridades han cancelado vacaciones y han solicitado a las escuelas de Policía que sus alumnos acudan a ocuparse de las tareas administrativas.
Por su parte, los ayuntamientos han ordenado la retirada de la vía pública de contenedores, envases de vidrio y cualquier objeto voluminoso que pueda ser utilizado como proyectil.
Mientras, museos, como el Louvre, permanecen cerrados, hay toques de queda extendidos hasta el lunes y la prohibición de cualquier manifestación que no haya sido convocada por los sindicatos, una decisión que está siendo recurrida en los tribunales por un gran número de asociaciones y que podría quedar impugnada.
Tras más de un mes de crisis, Macron recibirá este viernes por primera vez a las organizaciones estudiantiles. Y todo ello mientras se ha decidido que el partido del domingo entre el Paris Saint-Germain y el Olympique de Lyon se posponga al lunes.