El estudio se centró en cánceres colorrectales (intestinales) y se examinó la presencia de mutaciones en un gen que es esencial para la copia exacta del ADN cuando las células se dividen, conocido como ADN polimerasa épsilon (POLE, por sus siglas en inglés). 

Como consecuencia de los defectos en la copia de su ADN, estos tumores acumulan un número mucho mayor de mutaciones adicionales que otros tipos de cáncer del intestino, una característica que puede explicar una aparente mejor respuesta inmune contra ellos.

Aunque las mutaciones POLE son poco comunes en el cáncer de intestino, que ocurren sólo en el 1-2% de todos los casos de cáncer de intestino, esto todavía se traduce en 6.000-12.000 pacientes cada año en Europa y en Estados Unidos.