La estructura de Richat se encuentra en el desierto del Sáhara en Mauritania, cerca de la ciudad de Oudane, y cuenta con un diámetro de casi 50 kilómetros. Ya en las primeras expediciones espaciales llamaba la atención. Espaciales, porque esta formación natural solo puede verse desde el espacio. En la misión Gemini 4, llevada a cabo por los astronautas James McDivit y Edward White, éstos se sorprendieron al ver una especie de ojo gigantesco en la inmensa extensión del Sáhara.

El desierto más grande del mundo aún sigue siendo hogar de numerosos misterios y secretos. Poco a poco, y gracias al azar se han ido descubriendo algunos, como el Ojo del Sáhara. Una estructura con forma de espiral y que inspira muchas teorías.

Ojo del Sáhara | Foto de NASAJPLNIMA Fuente Wikimedia Commons. Licencia Dominio Público

Durante muchos años se creyó que esta estructura había sido causada por el impacto de un meteorito. No obstante, estudios posteriores confirmaron que es la sección de un domo anticlinal erosionado a lo largo de millones de años. Lo que no ha cambiado es el estupor y asombro que sigue causando a los científicos. La Estructura de Richat cambia de color según la estación de año en la que se encuentre y dependiendo también de la hora del día que sea.

El Ojo del Sáhara tiene una forma en espiral en la que se alternan crestas y valles, y la distribución de éstos encuentran explicación en la formación de cuestas por la erosión diferencial que se produce en las capas de roca dura y blanda. Tal proceso es de la edad cretácea.

Esta formación cuenta con rocas del Proterozoico en el centro, mientras que en las zonas más exteriores son del Ordovícico en el exterior. Además en las rocas hay calizas y dolomías que contienen brechas silíceas del Cretácico originadas por disolución y colapso kárstico. Todo ello se traduce en que hay sedimentos de hace 2500 millones de años.

Ojo del Sáhara | Foto de NASAGSFCMITIERSDACJAROS - fuente Wikimedia Commons - licencia Dominio Público

Varias han sido las expediciones terrestres que se han enviado para recoger muestras examinarlas. Pero el Ojo del Sáhara sólo es visible desde el espacio. Hay expertos que hasta lo identifican con la Atlántida, el continente desaparecido. Aunque la Atlántida era una isla, los surcos de esta estructura podrían haber estado llenos de agua hace millones de años, cuando el Sáhara no era un desierto, sino una tierra llena de vida y vegetación.

El Ojo del Sáhara es una de las maravillas que esconde el gran desierto africano, pero desde luego que no es la única.