No es por su velocidad por lo que destaca el Funicular de Gelmer, sino por su pendiente de 106º de desnivel y su increíble paisaje que permite contemplar. El recorrido de este se inicia en una cima de casi 2.000 metros de altura, siendo la mejor manera de disfrutar de las vistas del lago Gelmer, uno de los más bonitos de suiza, a la vez que lo haces desde una montaña rusa diferente.

Una recomendación muy importante es que debes reservar con bastante tiempo de antelación ya que las plazas son limitadas, tan solo 24, y suelen estar completas día tras día desde junio hasta mediados de octubre. Llama la atención que realmente fue construido para explotar los recursos hidroeléctricos de la zona y no fue hasta 2001 cuando comenzó a ser de uso público.

Funicular de Gelmer | Wikipedia (Whgler)

El tiempo que necesitas para hacer una excursión aquí es de 6 a 8 horas, ya que no solo es recomendable coger este funicular, sino también hacer una excursión de un par de horas alrededor del propio valle, además de visitar el puente colgante que se encuentra en la catarata de Handegg, bastante cercano.

Actualmente ya no es el funicular más impresionante de Suiza, ya que en el año 2017 abrió uno aún más inclinado: el Funicular Stoos, con una inclinación de 110º. Aún así, seguirá mereciendo la pena viajar en el Funicular de Gelmer porque las vistas desde este siempre serán incomparables.