Cuando, hablando de Galicia y su costa recortada, pensamos en playas, solemos quedarnos en las Rías Baixas porque allí confluyen dos factores que por sí solos hacen verano: un clima soleado y cálido en la época estival y maravillosas playas; pero lo cierto es que toda la costa gallega esconde playas de escándalo, algunas muy al norte como la mítica playa de las Catedrales en Ribadeo y otras que son difíciles de esconder tanto por su espectacularidad como por su tamaño, hablamos de playas como la de Carnota, en A Costa da Morte (A Coruña).

El de Carnota es un arenal inmenso, de casi 7 kilómetros de largo y en forma de media luna; además cuenta con un espectacular conjunto de dunas y una laguna en la que viven especies tanto vegetales como animales de notable interés biológico. Quienes son aficionados al avistamiento de aves, aquí disfrutarán de lo lindo porque la zona de la laguna es también refugio habitual tanto de aves migratorias como de otras especies que han hecho de Carnota su domicilio habitual.

Para completar el espectáculo que ofrece esta playa, en su corazón desemboca el río Vadebois.

Si buscas una playa grande en la que lo difícil sea que tu distancia de seguridad se vea invadida, una que suponga un entorno natural incomparable, en la que pasear sea algo a hacer con cuidado porque si caminas sus 7 kilómetros de largo de ida, tendrás que caminarlos también de vuelta (¡un paseo kilométrico!), buscas la playa de Carnota: no solo es una de las más largas de España sino también de las más bellas del país y de Europa, así reconocida además por diferentes medios tanto nacionales como internacionales.

¿Nos vemos en Carnota?.

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