Malí tiene una larga y rica historia como lo demuestran grandes lugares patrimonio de la humanidad como Tombuctú, un centro clave del aprendizaje islámico en el mundo. Hogar de la prestigiosa Universidad de Sankore y de otras importantes madrazas, la ciudad fue la capital intelectual y espiritual y centro de la propagación del islam en toda Ýfrica durante los siglos XV y XVI. Sus tres grandes mezquitas, Djingareyber, Sankore y Sidi Yahya, recuerdan la edad de oro de Tombuctú. Estudiosos locales y coleccionistas todavía cuentan con una impresionante colección de antiguos textos griegos de aquella época y en el siglo XIV fueron escritos y copiados importantes libros, estableciendo la ciudad como centro de una importante tradición escrita en Ýfrica. Malí, como la mayoría de los países de Ýfrica Occidental, es relativamente pobre para los estándares de desarrollo, pero es cierto que aunque pobre, el país es rico en patrimonio cultural, no en vano cuenta con cuatro sitios Patrimonio Mundial de la ONU, incluyendo el impresionante País Dogón, la famosa ciudad de Tombuctú, la mezquita del fango impresionante en Djenné, y la única tumba de los Askias en Gao. Timbuctú, es misteriosa y remota, centro de la erudición islámica. Hogar de los Songhai y los Tuareg, está ubicada a unos 800 kilómetros de Bamako, a unos 400 de Mopti, y unos 400 de Gao, la capital. Hay mucho que hacer en Tombuctú. Paseos en camello por el desierto, mezquitas y bibliotecas musulmanas que se pueden visitar, algunas de las cuales albergan importantes manuscritos del Al- Andalus, caminar entre sus estrechas y sinuosas calles de arena, recorrer su muralla o descubrir su centenaria universidad. A Tombuctú se puede llegar de tres maneras diferentes. En 4x4 desde Mopti  Sevaré y luego hacia el norte a Tombuctú después de alcanzar Douenza, unas 8 horas en total, o bien por otras rutas menos frecuentadas, pero más pintorescas de unas 10 horas que incluyen el norte a lo largo del río Níger desde Gao a Tombuctú o también desde Bamako al norte de Ségou a través de Niono solo en temporada seca. También se puede llegar en barco, una forma popular para llegar a Tombuctú ya sea desde Mopti o Gao. Estos viajes duran normalmente 4 días y 3 noches. El gobierno de Mali tiene un servicio de ferry más grande entre septiembre  y enero, que opera semanalmente entre Ségou y Gao pasando por Tombuctú en su camino. Si eres menos aventurero, también puedes tomar una avión semanal de la Compagnie Aerienne du Mali. Los vuelos desde Bamako o Sevaré a Timbuktu salen los martes y sábados, mientras que el servicio aéreo de Gao a Tombuctú es solo los martes. Como ves, llegar a Tombuctú, es toda una aventura. Y es cierto que el panorama de terrorismo islámico no acompaña, pero esta ciudad especial, es pura historia. Como su universidad, una de las primeras del mundo. Si buscas aventura y cultura, Malí, es un país excepcional de enorme interés cultural. Leyendas, misterios, el desierto y una ciudad que en su día fue uno de los centros culturales más importantes del mundo.