Retiro y puerta de Alcalá

Podemos entrar al Parque del Buen Retiro por la puerta de O’Donell, ver los restos de la ermita, pasear hasta el Estanque Grande. Si el día acompaña podremos sentarnos en las cercanías a la estatua de Alfonso XII y observar las barcas navegando. La siguiente parada puede ser el Palacio de Cristal, donde podremos ver la exposición que este teniendo lugar en ese momento. Después podemos perdernos por los caminos, hasta llegar a la salida de la Puerta de Alcalá y cruzar al monumento para observarlo de cerca.

Barrio de las Letras | Pixabay

Barrio de las letras y Paseo del Arte

Esta opción seguramente sea la más atractiva para las personas con alma bohemia. Nos perderemos en las calles con nombres de autores como Quevedo, Cervantes, o Lope de Vega. Pasaremos por el monasterio donde residió la hija de Lope de Vega, podremos ver el lugar donde se situaba el Mentidero de las Letras, y por qué no tomar un vermú en alguno de los bares que encontremos a nuestro paso. De las calles estrechas llegamos al Paseo del Prado, que lo remontaremos hasta llegar a Cibeles para poder disfrutar de la vista desde los bulevares de los museos y de los edificios señoriales.

Museo del Prado | Pixabay

Museo del Prado y Jardín botánico

Si coincide que en el rato que pasas en Madrid hace frío, llovizna o simplemente eres un apasionado del arte y los museos, no puedes desperdiciar la oportunidad de entrar en una de las pinacotecas más importantes del mundo. Podrás ver las obras maestras dela pintura española y europea. Justo al lado del Museo Nacional del Prado se encuentra el Real Jardín Botánico, si te animas a pasar podrás darte una vuelta entre espléndidos ejemplares.

Museo Reina Sofía | Pixabay

De tapeo por Lavapiés y exposición en El Reina Sofía

También hay una opción para los que no pueden pasar sin su tapeo, pero tampoco perdonan una buena exposición de arte contemporáneo. Podemos llenar el estómago en los bares que hay a lo largo de la calle Argumosa. Para rematar podemos entrar por el edificio Sabatini al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y visitar la exposición temporal o darnos una vuelta por la colección permanente donde no falta mención a impresionistas y expresionistas, obras de Gaudí o el imponente “Guernica” de Picasso.

Parque del Capricho | Pixabay

Parque del Capricho

En caso de que tengas un hueco entre aviones, lo mejor es no alejarse demasiado del aeropuerto. Por ello, si hace un día primaveral o simplemente brilla el sol, no hay mejor opción que estirar las piernas en el Parque del Capricho. Uno de los más hermosos de Madrid y de los más desconocidos. Un paseo y respirar algo de aire fresco, nos cargará las pilas para coger nuestro próximo vuelo.

Palacio Real | Pixabay

Perderse en el Madrid de los Austrias

Aquellas personas que no pueden irse de una ciudad sin haber visto su casco más histórico, estarán encantadas de pasear por el Madrid de los Austrias. Llegar a la Plaza Mayor desde Sol, hacerse un lío averiguando cuál es la salida que más les conviene. Pasar por la Plaza de la Villa, callejear un poco y llegar a la Plaza de Oriente. Observar el palacio Real, asomarse a los Jardines del Moro y de vuelta a la calle Arenal, pasar por el Teatro Real.