El Museo Nacional del Prado es la pinacoteca más importante de nuestro país, y un referente a nivel internacional. Las hordas de visitantes haciendo cola alrededor de museo para entrar, es ya una imagen típica. Si eres de esas personas a las que le gusta pasear por el Prado de vez en cuando aprovechando la hora gratuita, o simplemente vas apurada de tiempo, no te preocupes, puedes visitar el museo y ver quince obras maestras. De hecho, es la propia institución la que propone el recorrido en su página web. Entre esa selección de obras maestras encontramos pinturas de El Greco, Velázquez, Juan de Flandes, Goya, Tiziano, Rubens o el Bosco.

Así, este recorrido de sesenta minutos por las salas del Museo del Prado quedaría inaugurado con La Crucifixión de Juan de Flandes. Se trata de un óleo sobre lienzo, pintado entre 1509 y 1519 que estuvo destinado a la Catedral de Palencia. Continuaríamos con el famoso Caballero de la mano en el pecho de El Greco, esta pintura es un excelente ejemplar de la retratística de su época. Es uno de los cuadros más emblemáticos del Prado y fue pintado en torno al año 1580.

Las Meninas | Imagen cortesía de El Museo del Prado

La siguiente pintura que deberíamos admirar es Las meninas de Diego Velázquez, sin duda uno de los iconos de la pinacoteca y de la pintura española del Siglo de Oro. Es además la obra de mayor tamaño del pintor sevillano. Proseguimos con El sueño de Jacob realizada en óleo sobre lienzo por el artista José de Ribera en 1639. La siguiente pintura en nuestro recorrido pertenece a Francisco de Goya, El 3 de mayo en Madrid o “Los fusilamientos”, fue pintada en 1814 reflejando las ejecuciones que se llevaron a cabo contra el pueblo madrileño.

El 3 de mayo de 1808 en Madrid | Imagen cortesía de El Museo del Prado

La Anunciación, es esa pintura tan armoniosa donde predomina el dorado y que fue realizada por el artista florentino Fra Angelico. Está considerada como una de las primeras obras maestras del pintor. La siguiente para será ante El Cardenal de Rafael, un óleo sobre tabla ejecutado en la primera mitad del siglo XVI.

La Anunciación | Imagen cortesía de El Museo del Prado

Y llegamos a la que será la obra favorita de muchos apasionados por la historia, Carlos V en la Batalla de Mühlberg. Tiziano fue el artífice de este retrato del Emperador a lomos de su caballo. Y de un ambiente belicoso, pasamos a uno más eclesiástico con La Inmaculada Concepción de Giambattista. Esta obra de estilo rococó fue un encargo Real para la Iglesia de San Pascual de Aranjuez.

El Descendimiento | Imagen cortesía de El Museo del Prado

La décima obra es El Descendimiento del pintor flamenco Rogier van der Weyden. Con esta obra de estilo gótico nos adentramos en la recta final. Pues llegamos a la décimo primera pintura que es el impresionante Tríptico del jardín de las delicias, que el propio Museo del Prado la califica como “la creación más compleja y enigmática del Bosco”.

El Jardín de las Delicias | Imagen cortesía de El Museo del Prado

Continuamos con una de las pinturas de la escuela flamenca por antonomasia, Las tres Gracias de Peter Paul Rubens. El flamenco utilizó óleo sobre una tabla de madera de roble para recrear esta escena de la cultura clásica. En el puesto décimo tercero está el Autorretrato de Alberto Durero. Y en nuestro recorrido exprés viene seguido de Judit en el banquete de Holofernes (antes Artemisa), pintado en 1634 por Rembrandt.

Y terminamos nuestra ruta de una hora con una obra escultórica, Orestes y Pílades o Grupo de San Ildefonso, hecha con mármol blanco de carrara.

Si queréis conocer más sobre las obras podéis hacerlo en este link.