Pocos son los que se resisten a un buen plato de jamón de Jabugo. Y es que estamos ante uno de los productos 100% españoles más representativos y ricos de nuestro país, resultado de un cuidado y una crianza que ha sido trasladada de generación en generación en los municipios de las comarcas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en el norte de la provincia de Huelva.

Para conocer mejor su historia y su cultura, así como para aprender que, además de este sabroso manjar, tienen mucho más que ofrecer, no hay nada como escaparse un fin de semana para realizar la conocida como 'Ruta del Jabugo', un camino que transcurre, en buena parte, por un Parque Natural que es Reserva Mundial de la Biosfera, donde se crían los cerdos ibéricos con los que se elaborarán los famosos jamones de pata negra andaluces.

No es necesaria una gran planificación para recorrer la ruta, que en buena parte transcurre por los municipios que atraviesa la carretera nacional N-433, que parte tras un desvío si salimos de Sevilla en dirección norte, a la altura de El Garrobo, y que nos introduce por las postrimerías de las sierras onubenses. Así, El Castillo de las Guardas, Zufre, Aracena, Alájar, Castaño del Robledo o Cortegana serán algunos de los municipios, además del propio Jabugo, que visitaremos.

Todo en la comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche tiene como referente al jamón ibérico. Valles y dehesas se funden para ofrecer paisajes que, ahora en otoño, muestran un lado hermoso, con colores rojizos y atardeceres pálidos. Allí encontramos el primer paso de este viaje que nos lleva por los diferentes momentos de elaboración del jamón ibérico. En la dehesa podemos ver los cerdos ibéricos en su hábitat natural, comiendo y engordando, y es que de octubre a febrero es cuando llega la montanera, el tiempo el cual los cerdos se alimentan principalmente de bellotas.

Se puede ver en el camino a Almonaster la Real, donde deberemos visitar el castilla, la mezquita y su iglesia principal; o el castillo de Cortegana, de orígenes medievales y muy bien conservado. También nos espera la fortaleza de Sancho IV en Cumbres Mayores o la Gruta de las Maravillas en Aracena, que seguro deslumbra a los más pequeños por sus gigantescas estalactitas y estalagmitas.

En Aracena se encuentra el Museo del Jamón, un Centro de Interpretación del Cerdo Ibérico en el que, a lo largo de siete salas, desgranan todo el proceso de crianza y la elaboración del jamón.

Algunas empresas onubenses han dispuesto visitas al proceso de elaboración, por lo que es posible acercarse a un secadero de jamones. Para muchos, todo un paraíso al verse rodeados de tantísimas delicias de pata negra. Incluso algunas permiten ver la sala de salado y salazón de las patas, donde se acumulan kilos y kilos de sal, que se usará para embadurnar la pata antes de secarla.

Tampoco faltan cursos de cata y corte de jamón serrano. Sin duda, un plan perfecto para antes de una cena en la que, cómo no, este embutido será la estrella.

Es importante tener en cuenta que, aunque existen propuestas cerradas como las dos que propone Turismo de Andalucía, la Ruta del Jabugo no es un camino preestablecido con un principio y un final. Al contrario. Es posible elaborar tu propio itinerario en función de tus intereses, bien primando las actividades de naturaleza y aventura, las culturales o las experiencias gastronómicas.

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Turismo de Andalucía