Las camelias son un tipo de flor muy especial que encandila a prácticamente todos los que viajan a Galicia por esta época. Llegaron hace unos 3.000 años desde Asia y congeniaron a la perfección con el clima, la tierra y la brisa marina, convirtiéndose en parte de esta región como si hubieran sido parte de ella durante toda la historia. Las camelias son una de las especies que más se ve en las calles, los jardines, los pazos y las fincas privadas. En cada rincón, no importa si hay un viñedo, siempre encontrarás una camelia.

Turismo de Galicia propone una serie de recorridos que están llenos de magia y son perfectos para desconectar. La llamada ruta de la camelia es un auténtico éxito en estos primeros meses del año, cuando esta flor se encuentra en plena efervescencia. Así que ha llegado el momento de buscar un hueco en nuestra agenda y hacer una pequeña escapada a tierras gallegas y, ya de paso, saborear los mejores vinos que se producen en esta zona.
El máximo apogeo de esta flor se produce entre diciembre y abril y hay tantas especies en el noroeste español casi como vinos en esta Denominación de Origen. La ruta de la camelia puede comenzar, por ejemplo, en el Pazo de Rubiáns, situado en Vilagarcía de Arousa. En él se dan cita más de 35 especies y 800 variedades florales que incluyen pétalos rojos, blancos y rosas, con los que por cierto se elaboran jabones artesanales. Una vez que hayas detenido la mirada en cada uno de los rincones de este espectáculo floral, lo mejor será que visites sus viñedos y que entres en su bodega para degustar un albariño bien fresco.

Sigue tu ruta hasta el Pazo de Fefiñáns, que se encuentra en la localidad de Cambados, es decir, en pleno epicentro del albariño. Este rincón fue declarado Bien de Interés Cultural y desde el año 1904 alberga la bodega Palacio de Fefiñanes, la más antigua de la zona. Aquí se elaboran tres tipos de albariño y también orujos que son perfectos para cualquier sobremesa. Caminando entre su viñedo podrás ver cepas centenarias y, al lado, un bosque repleto de camelias de varios colores.

En el Pazo Quinteiro da Cruz, ubicado en Ribadumia, te perderás entre 1.000 tipos de flores que le han valido en numerosas ocasiones el premio Camelia de Oro que otorga el Concurso Exposición Internacional de la Camelia. Este pazo es una casa señorial compuesta también por una bodega de carácter familiar en la cual se elaboran varios tipos de albariños. Uno de los puntos clave del recorrido es el Pazo de Oca y también el Pazo de Santa Cruz de Ribadulla, dos de los más románticos y encantadores. El Pazo A Saleta es uno de los más coloridos, mientras que el Castillo de Soutomaior es monumental y muy extenso.

Lo mejor es que eches un vistazo a la web de Turismo Galicia y elabores tu ruta personalizada según aquellos puntos y pazos que más te llamen la atención. Un recorrido lleno de tesoros botánicos y también gastronómicos, porque Galicia tiene muchas peculiaridades y qué mejor que conocerlas con una ruta entre camelias y vinos.