Hoy comemos en el norte y el problema aquí es elegir el restaurante en cuestión porque, si en algo es rico el norte de España, además de en belleza natural, es en su gastronomía, no en vano San Sebastián puede alardear de ser reconocida como una de las mejores ciudades del mundo para comer. Puestos a acotar, hoy nos vamos a tierras cántabras, hace pocos días conocimos algunas de sus playas y, ahora que las pisamos y disfrutamos su belleza y su mar, buscamos un lugar para comer. En el norte casi cualquier lugar es bueno para degustar la gastronomía tradicional, basada en productos de la tierra y del mar, de temporada y con preparaciones sencillas y naturales; por eso nosotros queremos recomendaros cinco restaurantes que rompen el molde, tanto es así que lucen cada uno una Estrella Michelín. Son las cinco Estrellas Michelín cántabras y, no hay que asustarse, el precio de un menú en Solana, Annua, el Cenador de Amós, Nuevo Molino y el Serbal comienza en los 30 euros. Un capricho, lo sabemos, pero viajar al norte sin probar lo mejor de su gastronomía es como hacerlo a Mallorca y volver a casa sin pisar sus calas, un pecado imperdonable. Cantabria es infinita o, al menos, infinitamente bella, entre tierras vascas y asturianas tiende a la discreción y sorprende sobremanera a quienes la eligen como destino vacacional; San Vicente de la Barquera, Santillana del Mar, Comillas o Santoña son algunos de los pueblos con más encanto de nuestra geografía y Santander una de nuestras ciudades más bellas. Además, una visita a Cantabria este mes de agosto puede depararte un lujo al alcance de muy pocos si visitas el museo de las Cuevas de Altamira, a un par de kilómetros de Santillana del mar; las cuevas se encuentran cerradas al público tras descubrirse el desastroso efecto del trasiego de gentes sobre las milenarias y prehistóricas pinturas; actualmente hay en marcha un proyecto experimental que permite la visita de 5 personas a la semana, se trata de un programa limitado y ajeno a los visitantes del museo... hasta el próximo agosto, momento en el que un representante del museo podrá acercase a cualquier persona de las que visitan el museo y proponerle entrar en las cuevas y ver con sus propios ojos la imagen original del famoso bisonte... Y, ahora que te hemos puesto los dientes largos en lo cultural y en lo gastronómico, te contamos más cosas de las cinco Estrellas Michelín cántabras.