Durante la década de los ochenta, con el deseo de promover una iniciativa turística rural, se lleva a cabo sobre una antigua vía de ferrocarril la Senda del Oso. El objetivo principal era crear un nuevo valor económico y social que perdurase en el tiempo.

1. La Senda del Oso discurre por una antigua vía ferroviaria, destinada únicamente al transporte de mercancías mineras. Recorría el valle del río Trubia desde Santa Marina (Quirós), por un lado, y las minas de Teverga (desde Entrago), por otro. Dicha vía estuvo en funcionamiento hasta 1963. Es un lugar muy arraigado a la tradición minera de la región, enmarcada en un entorno inigualable.

2. Atraviesa la denominada comarca de los Valles del Oso, pues es el hogar de una de las últimas poblaciones de oso pardo cantábrico. Con suerte, podremos avistar algún oso desde mirador en Proaza el museo de la Casa del Oso. Con suerte podremos ver de cercaa las dos osas asturianas: “Paca” y “Molina”.

Ruta del Oso, Asturias | Imagen de Jaume Meneses en Wikipedia, licencia: Creative Commons Genérica de Atribución/Compartir-Igual 2.0

3. Disfrutaremos de unas vistas maravillosas de los ríos Trubia, Picarós, Teverga y Llanuces, pues a lo largo de la Senda del Oso cruzaremos once puentes. Además, atravesaremos varios túneles, por los que solían circular los trenes mineros. Están asfaltados y provistos de luz, y algunos de ellos cuentan con más de 100 metros de longitud.

4. Es apto para todos los públicos. Podemos hacerlo en familia, en pareja o con nuestras mejores amigas. Aunque la forma más elegida para para recorrer la Senda del Oso es en bici, también es posible hacer el recorrido a pie. Además, como hay diversas entradas y salidas a la senda, puede realizarse en varias etapas.

5. Todo lo que podemos ver a lo largo del camino. La Senda del Oso no solo destaca por su entorno natural, y por su emplazamiento en una antigua vía de tren, sino también por la cantidad de enclaves interesantes que podemos encontrarnos. Por ejemplo: la iglesia prerrománica de Santo Adriano de Tuñón; el Parque de la Prehistoria con relevantes muestras de pinturas rupestres en Europa; la Cueva Huerta con sus casi 20 kilómetros de profundidad; o el Museo Etnográfico de Quirós, entre muchos otros.

Podríamos seguir enumerando razones casi indefinidamente. Lo importante, es que se trata de una vía verde única, y que pasar allí parte de nuestras vacaciones merecerá la pena.