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Turismo gastronómico

Platos típicos de las Islas Baleares que debes probar si las visitas

Una de las mejores formas de conocer un lugar es a través de su gastronomía: esto es lo que debes de probar en tu viaje a las Islas Baleares.

Turismo gastronómico. Baleares

Pixabay Turismo gastronómico. Baleares

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Viajes donde viajes debes probar los platos típicos de ese lugar si quieres conocerlo bien. De algunos destinos, como por ejemplo Italia, tenemos muy claro qué es lo que debemos comer: pasta o pizza. Pero ¿sabes que en todas partes cuentan con platos tradicionales? En estas líneas vamos a hablar de los de las Islas Baleares, que además de tener calas de ensueño también tienen platos para deleitar al paladar.

Por ejemplo, si viajas a Mallorca no puedes dejar de probar su sobrasada: un embutido curado hecho a base de carne de cerdo que lleva también pimienta negra y pimentón.

Típico de esta isla también es un buen plato de frito mallorquín: una fritura en aceite de oliva que lleva carne, patatas, cebolla y pimiento rojo y se condimenta con pimienta, laurel, clavo, canela, sal, ajo y guindilla. Sin embargo también podrás comerlo en el resto de las islas Baleares.

Sobrasada | Imagen cortesía de Turismo de Islas Baleares

Por supuesto, todo el mundo sabe la popularidad del arroz brut o de la ensaimada de Mallorca, aunque también es tradicional de allí el rubiols. Esta pasta, que puede ser dulce o salada, se suele comer en pascua o en los aperitivos de algunas fiestas. Lleva una masa hecha con harina, huevos, manteca y aceite y se rellena con requesón, mermelada o algunas veces con verduras e incluso pescado.

El rubiols es típico de Mallorca y Menorca, una isla en la que cuentan con un dulce todavía más extendido: los pastissets o tortas de alma. Son una pasta dulce con forma de flor que se encuentran en cualquier pastelería. Vienen rellenas de cabello de ángel o mermelada de calabaza y llevan un toque de anís o moscatel.

La oliaigua es una sopa hecha a base de hortalizas, hierbas aromáticas y pan moreno tostado que tiene sus orígenes en los agricultores menorquines. Y aunque está muy buena, quizá prefieras optar por la caldereta de langosta, que contiene un sofrito de verduras y queda genial si se acompaña de pan tostado con ajo.

Damos un salto ahora para visitar Ibiza y Formentera, en las que es típico comer un buen sofrit pagès. Este plato cuenta por una parte con una sopa que es el resultado de cocer todos los ingredientes (carne, embutido y patatas aderezadas con especias) que después dan paso al sofrito y por otra parte con el sofrito en sí.

Rubiols | Imagen cortesía de Turismo de Baleares

En Ibiza, por otro lado, sirven borridas de ratjada. Es decir, raya marinada con sal y limón hervida durante unos minutos. Un plato particular en sabor y textura, seguramente el más arriesgado de todos los nombrados hasta ahora. Y también puedes comer flaó, que es su particular tarta de queso hecha con leche local, hierbabuena y azúcar glass y que también se sirve en Formentera.

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