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RIBEIRA SACRA, OURENSE

Pasarelas del río Mao, uno de los secretos mejor guardados de la Ribeira Sacra

La Ribeira Sacra es famosa por sus vinos y también por los cañones del Sil pero seguro que no has oído hablar del río Mao...

Pasarelas del río Mao

Imagen cortesía de Turismo de Ribeira Sacra Pasarelas del río Mao

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La Ribeira Sacra es uno de esos lugares de España que tiene mucha menos fama de la que merece, claro que en esta zona de Galicia saben bien de qué va eso de cardar la lana y que otros se lleven la fama, de hecho hay un refrán muy popular que reza tal que así: el Miño lleva la fama pero el Sil carda la lana que no quiere decir más que el Miño es el río popular, el que conoce todo el mundo, pero el que lleva el mayor caudal de agua no es él sino su afluente, el Sil.

Y si el Sil, que además de cardar la lana del Miño es también popular por sus espectaculares cañones que podrás recorrer en barco, tiene menos fama de la que merece qué decir del río Mao... un pequeño desconocido que esconde un paseo realmente espectacular.

Pasarelas del río Mao
Pasarelas del río Mao | Imagen cortesía de Turismo de Galicia

Pongámonos en situación: el río Mao es un río de la cuenca del Miño, afluente del río Cabe que es, a su vez, afluente del Sil; ¿y qué tiene de excepcional este pequeño río? Las pasarelas que se han construido sobre él y siguiendo su curso desde la Fábrica da Luz (antigua instalación de producción de energía eléctrica reconvertida hoy en un albergue y centro de recepción de senderistas) hasta su desembocadura.

Pasarelas del río Mao
Pasarelas del río Mao | Imagen cortesía de Turismo de Galicia

El paseo no es muy largo, poco más de un kilómetro, pero sí muy espectacular porque irás caminando entre las copas de los árboles y escuchando el rumor del agua que, en la zona de las cascadas, es más potente; una vez superamos la zona de los árboles podremos disfrutar de fantásticas vistas panorámicas del valle, asomarnos a un mirador y, finalmente, recorrer el tramo de escalera que baja hasta las orillas del río ya muy cerca de su desembocadura.

No es, ni mucho menos, una ruta difícil ni que exija un estado de forma óptimo pero sí debes tener en cuenta dos cosas: que hay un tramo de escaleras que no puede salvarse de otro modo y que en algunos tramos el suelo, especialmente en otoño e invierno, puede estar resabaladizo.

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