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Palacio de Viana de Córdoba, un paseo entre patios y flores

¿Te gustan la primavera y las flores? Te llevamos a descubrirlas en un paseo virtual por el Palacio de Viana de Córdoba.

Palacio de Viana de Córdoba, un paseo entre patios y flores

Imagen de Judith G. Noé Palacio de Viana de Córdoba, un paseo entre patios y flores

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Es muy probable que, si nos preguntan una ciudad de España a la que asociemos las flores, a muchos se nos ocurra Córdoba en primer lugar. Y es que si hay algo que caracteriza a esta ciudad, por supuesto sin tener en cuenta la Mezquita, son sus patios. Patios, claro está, llenos de flores. Y de esos está lleno el Palacio de Viana de Córdoba, puesto que en su interior encontramos un total de doce donde las flores son las protagonistas. Se trata de un lugar que años atrás sirvió de hogar para familias nobles del siglo XX. Pero actualmente alberga en su interior un museo que ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

Para promocionarlo y atraer a los visitantes, el Palacio de Viana de Córdoba usa el eslogan "5 siglos, 15 patios e infinitas sensaciones". Y verdaderamente eso es lo que experimenta un viajero cuando lo recorre, siguiendo el orden establecido por la organización.

Patio Palacio de Viana
Patio Palacio de Viana | Imagen de Judith G. Noé

El primero de ellos es el Patio del Recibo, que sirve como puerta de entrada a este mundo de color. Tras este, se encuentra el Patio de los Gatos, en el que paredes y puertas están repletos de flores y las ventanas están pintadas de azul, recreando los típicos pueblos blancos andaluces.

Le sigue el Patio de los Naranjos, que sirvió como jardín privado para los musulmanes cuando vivieron allí. A continuación, se encuentra el Patio de las Rejas, con rejas hacia el exterior del recinto. El siguiente es el Patio de la Madama, en el que hay una fuente en la que vive una ninfa de agua dulce.

El Patio de las Columnas es, quizá, uno de los favoritos de quienes visitan el Palacio de Viana. El Patio de la Alberca sirve para oxigenar el agua que mantiene con vida todas las plantas del museo. Después se encuentra el Patio del Pozo, lleno de color gracias no solamente a las flores sino también a las puertas que vuelven a tener un intenso color azul.

A punto de terminar el recorrido se llega al Patio de los Jardineros, en el que se encuentran las herramientas de jardinería con las que se mantienen en buen estado las plantas del Palacio. Finalmente, y ya sí para poner punto y final a la visita, quedan el Patio de la Cancela, el Patio de la Capilla y el Patio del Archivo.

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