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España

Una noche en La Alhambra

El Parador de Granada, un lugar en el que detenerse y hacer noche.

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El lugar es idílico de principio a fin, un rincón de ensueño en el que se encuentran las tradiciones árabe y cristiana que escriben nuestra historia. Es Granada, es la Alhambra y es un antiguo convento nazarí, construido por orden y mandato de los Reyes Católicos y reconvertido hoy en un alojamiento sorprendente, elegante y bello: el Parador de Granada, cuatro estrellas para tu deleite. Se respira cierto recogimiento y el lugar mantiene un punto de sobriedad en la decoración, fruto quizá del origen del edificio o tal vez por lo majestuoso del entorno en que se ubica. Mención aparte merece el asunto de elegir habitación que, en este Parador, no es cosa que ofrezca duda porque la habitación tipo suite dúplex de la Torre de Alba se muestra como un acierto a todos los niveles: la comodidad de un salón en la planta baja y vistas a los cuatro puntos cardinales y, en ellos, a toda la belleza de Granada, a través de sus ventanales en su planta superior. La gastronomía es otro punto a tener en cuenta porque se degusta en un espacio con vistas a los jardines del Generalife para empezar por deleitar la vista mientras los aromas nos despiertan el gusto minutos antes de saborearlos: breuna nazarí, rape en salsa mozárabe, cabrito al estilo alpujarreño, o la tarta del convento de San Francisco son algunas de las delicias que podrás llevarte a la boca. Un palacio, un antiguo convento, los sonidos de La Alhambra, una habitación con vistas y los sabores de la tierra; los Palacios Nazaríes, el Patio y la Fuente de los Leones, el Salón de Comares, el Patio de los Arrayanes, y la Sala de los Mocárabes, la de los Reyes, la de los Abencerrajes o la de las Dos Hermanas, el Peinador de la Reina y las habitaciones del Emperador... es la Alhambra, es Granada y es un Parador, sin duda, el destino ideal para hacer realidad un sueño, quién sabe si un sueño de San Valentín.

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