Un punto clave del Camino de Santiago es, indudablemente, la ciudad de Nájera (La Rioja). Es sin duda una figura en el Códice Calixtino, aquel que fue sustraído de la mismísima Catedral de Santiago nada más y nada menos que por un electricista. Ésta fue, sin duda, la primera guía del camino jacobeo, final del cuarto día de peregrinación y, por supuesto, una de las etapas más importantes del camino.

Esta ciudad riojana, por si fuera poco, se convirtió en un lugar absolutamente estratégico en la Alta Edad Media, así como capital del mismísimo Reino de Navarra. Nájera, en su origen, es completamente prerromano. Se trata de uno de los enclaves con vestigios romanos más importantes de la zona, aunque debemos tener en cuenta que su periodo de mayor esplendor tiene lugar en la Edad Media.

Nájera | Imagen de Carlos Teixidor Cadenas en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 4.0

Todo aquel que pasea por las calles de Nájera siempre quiere volver. El embrujo que tienen sus medievales calles nos hace viajar al pasado casi de manera inmediata. Sobre todo por los alrededores de lo que conocemos como Santa María la Real. Esta ciudad fue reconquistada por los cristianos allá por el siglo X, quedando en manos del conde de Rioja.

Poco después, pasó a dominio de los monarcas de Navarra que, por aquel entonces, decidieron denominarse como “Reyes de Pamplona y Nájera”. Fue Sancho III el Mayor el que hizo que el Camino de Santiago pasase por esta ciudad. Gracias a él se levantaron grandes infraestructuras y la economía tuvo un empuje como nunca antes había ocurrido.

Otro dato histórico importante nos hace remontarnos a la segunda mitad del siglo XI. Es entonces cuando Alfonso VI concedió un fuero a Nájera y sirvió como un claro modelo para muchas de las ciudades de Castilla. Además, en 1217, Fernando III fue proclamado nada más y nada menos que rey de Nájera.

Tan solo 7 años después se desarrolló la batalla de Nájera, donde Pedro I de Castilla no dudó en derrotar a su hermanastro, Enrique II de Trastámara. Si continuamos viajando en la historia, Fernando el Católico cedió Nájera en 1482, como rango de ducado, a la familia Manrique de Lara. Este hecho provocó no solamente un descontento popular, sino una recordada rebelión.

Nájera | Carlos Teixidor Cadenas en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 4.0

¿Qué ver en Nájera?

Esta ciudad está dividia por el río Najerilla. Los peregrinos amantes de la Edad Media deberán descubrir el barrio viejo, con unos impresionantes cerros. En uno de ellos se alzó el castillo medieval que defendió a la ciudad durante muchísimos años. También deberás descubrir Santa María la Real, puesto que es un monasterio con muchísimas sorpresas.

Por fuera parece tremendamente serio, similar a una fortaleza. Eso sí, cuando decides adentrarte en él todo es florido y alegre. En esta misma iglesia encontrarás la cueva donde el rey navarro García IV descubrió, de manera inesperada, la imagen de una virgen. También encontrarás un panteón real, donde yacen los restos de unos 30 reyes tanto castellanos como navarros.

Otros lugares a destacar en Nájera son, indudablemente, el Museo Histórico Arqueológico, el convento de Santa Elena (siglo XVI), la iglesia de la Santa Cruz y, por supuesto, la antigua iglesia de San Miguel que fue convertida en una Casa de Cultura. Lo que es un hecho es que Nájera es un lugar único en el mundo, lleno de magia y de mucha historia.