Una de las grandes maravillas del mundo es, indudablemente, la Muralla China. Pero ¿qué pasaría si te digo que tenemos una en España? No tan espectacular, pero puede dejarte también sin palabras. Se ubica nada más y nada menos que en la provincia de Huesca, en Aragón.

Estamos ante una auténtica muralla natural, por lo que podemos deducir que no ha sido construida por el hombre como ocurre con la Muralla China. ¿De qué estamos hablando exactamente? Nada más y nada menos que la “Muralla China de Finestres” o, como se conoce de manera popular, “La Muralla China de Aragón”. Bien es cierto que su nombre original es “Roques de la Vila”.

Ahora bien, ¿dónde se encuentra exactamente? Pues en la mismísima vertiente aragonesa del Monste. Vamos, en el preciso límite con Cataluña. Para acceder a esta muralla espectacular, deberás partir desde un pueblo deshabitado llamado Finestres. Lo es desde hace más de 60 años ya que se decidió construir un embalse cerca de ese lugar.

Muralla China de Finestres | Foto de Miquel Català i Coït en Wikipedia. Licencia CC BY-SA 3.0

A pesar de todo, también tiene su encanto. Uno de los monumentos que más te emocionará es la Ermita de Santa María, que data del siglo XVIII. Desde ese preciso punto también podrás disfrutar del embalse de Canelles. Lejos de que todo quede ahí, tiene el encanto de que aún se conserva una casa, situada frente un antiguo molino de aceite. Aún está habitada.

Esta “Muralla China de Finestres” recuerda a la original referencia por su forma. Se trata de dos líneas perfectamente paralelas de muros completamente rocosos. Eso sí, con los bordes muy pero que muy serrados. En su interior se encontraba una de las grandes joyas de este territorio: el Castillo de Finestre. Todavía puede ser visitado, pero debes tener en cuenta que la estructura inicial está prácticamente en ruinas como consecuencia del paso del tiempo. Algo similar ocurre con la ermita de San Vicente, cercana al lugar.

¿Cómo puedo llegar hasta la “Muralla China de Finestres”?

Como hemos mencionado, debes comenzar desde este lugar prácticamente deshabitado. Hay maleza, casa en ruinas y, sobre todo e importante, la ermita de Santa María. Debes caminar por la calle principal de Finestres y, de un momento a otro, descubrirás una señalización que te lleva a dos ermitas: San Vicente y San Marcos.

Una opción es ir andando hasta esta última de las dos ermitas mencionadas. Se trata de un camino bastante corto y, además, desde este preciso lugar podrás divisar la de San Vicente que se encuentra dentro de esta muralla. Es un punto más que perfecto donde disfrutarás, a partes iguales, de naturaleza, arquitectura y, sobre todo, historia. ¡Todo un descubrimiento!