Los días 29, 30 de noviembre y 1 diciembre, la Iglesia Evangélica Germana situada en el número 6 del Paseo de la Castellana organiza un mercado navideño al más puro estilo alemán. Está muy cerquita de la Plaza de Colón en el barrio de Salamanca.

A muchos nos sonará la palabra Glühwein, que viene a ser vino dulce alemán caliente y al que se le añaden especias. Su aroma es muy característico y puede inundar toda una plaza. Cuando entramos en contacto con su olor, nos invade una sensación muy especial que podríamos describir como confort y bienestar. No a todo el mundo le gusta, pero a quienes nos encanta entrar en calor con esta bebida, podemos saborear los distintos elementos que dan lugar a este brebaje. Con esta bebida podríamos describir las navidades en Alemania.

Vino caliente | Pexels

Glühwein es una de las cosas que ponen a nuestro alcance en este mercado navideño, así como las míticas salchichas alemanas a la brasa. Podremos acompañarlas de gulash o de chucrut. En definitiva, es una estupenda oportunidad para entrar en contacto con la gastronomía alemana, típica de esta época del año.

No todo va a ser comer y beber, también habrá casetas donde vendan productos artesanales hechos, la mayoría, a base madera. Encontraremos bonitos y originales adornos que le darán a nuestra decoración navideña un toque más europeo y ecléctico.

Así mismo, este mercado también contará con puestos donde se venderán productos de segunda mano. Ya sabes que ahora mismo, se está convirtiendo en un hábito que siguen más y más personas, ya que es una forma sostenible y ética de consumir.

Decoración navideña | Imagen de Gerhard Gellinger en Pixabay

Este mercado de Adventsbasar que se ubicará en el Paseo de la Castellana, se presenta como el plan perfecto para las frías tardes de las últimas semanas del otoño, en las que el invierno se deja sentir tímidamente.

Es un plan genial para hacer con niños, pues disfrutarán la navidad de una forma diferente. Por supuesto que ir con amigos siempre es un acierto, pues siempre se hace todo más divertido. Y como no, compartir una taza de glühwein con nuestra pareja puede ser uno de los momentos más románticos de la tarde.

Una vez más, Madrid nos demuestra que es eterna y que en esta ciudad podemos disfrutar de todo tipo de viajes.