Por toda Europa se suceden estas semanas mercadillos, no tan improvisados, que llenan de color y espíritu navideño las principales plazas y calles. En ellos es posible comprar algunos regalos, pero sobre todo están pensados para pasear por ellos, disfrutar con una buena copa de ponche o vino, picotear algún dulce o una receta tradicional y ser la excusa perfecta para ir con amigos. Por supuesto, también están abiertos a recibir a todos los foráneos que quieran acercarse.

Estas semanas, escaparse a alguna de estas 10 ciudades que hemos seleccionado es mucho más que una buena idea si eres un amante de la Navidad. En sus mercadillos podrás encontrar el auténtico espíritu de las fiestas.

1. Inssbruck (Austria). Del 15 de noviembre al 6 de enero. Rodeada de montañas, hasta el punto de tener sus picos a menos de 15 minutos del centro histórico, la ciudad austriaca acoge una media docena de mercadillos por sus calles, lo que hace que sea prácticamente imposible no toparse con ellos. Destaca el de líneas medievales del Altstadt, donde se pueden degustar galletas de jengibre al tiempo que se escucha el reloj con movimiento que está en funcionamiento todo el año.

2. Angers (Francia). Del 28 de noviembre al 27 de diciembre. Si eres un amante de los mercadillos para gourmets, debes venir a esta pequeña ciudad del Loira. En la plaza del Ralliement, frente al teatro principal, se suceden los puestos con delicias no solo de la región, sino también del resto del país, celebrando el Sol de Invierno. Carruseles para niños, manzanas acarameladas, turrón y vino caliente son algunas de las cosas que allí encontraremos.

3. Stuttgart (Alemania). Del 23 de noviembre al 25 de diciembre. Este mercadillo se remonta a 1692 y es uno de los más famosos de Alemania, junto a los de Colonia. El centro urbano, libre de coches, se prepara para más de 300 puestos que inundan las calles, desde la plaza del Mercado al Ayuntamiento, con una gran decoración de luces y estrellas iluminadas. Destacan las artesanías de la Selva Negra, así como los conciertos que se realizan por las calles.

4. Bolonia (Italia). Del 17 de noviembre al 7 de enero. No dejarás de decir ‘Buon Natale’ a todo el mundo porque la alegría de este mercadillo es contagiosa. Junto a la gigantesca catedral de San Pedro, se suceden un montón de mercadillos en los que la máxima es la diversión. Es por ello que hay mucha decoración navideña para comprar, pero también disfraces y cosas divertidas. Además, no faltan los mazapanes, ni el turrón de chocolate.

5. Trondheim (Noruega). Hasta el 26 de diciembre. Un mercadillo de Navidad a lo lapón, que quizás por eso sea, para muchos, el más auténtico. No faltan puestos donde comprar los famosos jerséis de lana gruesa del norte de Europa, pero tampoco los puestos de comida, con quesos saborizados con frutas del bosque, vino caliente con frutas, hamburguesas de reno y waffles.

6. St. Gallen (Suiza). Del 26 de noviembre al 24 de diciembre. A apenas una hora de Zurich, esta ciudad suiza pone el mercadillo en torno a su catedral barroca. Allí se encuentra el árbol de Navidad más grande de Suiza, a cuyos pies cantan diferentes coros navideños. Su Christchindli es un mercadillo en el que no falta el pan de jengibre ni el mazapán, así como los quesos suizos. ¿Una raclette bajo el árbol? Sin duda.

7. Brujas (Bélgica). Del 20 de noviembre al 3 de enero. La plaza del Mercado de Brujas es el epicentro del mercadillo de Navidad de la ciudad belga. Allí se pueden encontrar muchos juguetes artesanales de madera, pero también joyería hecha a mano, bufandas, gorros, guantes... y, claro, mucho chocolate. No es casualidad que estemos en una de las cunas de este dulce, y allí, como en Alemania, las figuras de San Nicolás son más que típicas.