La llegada del frío para los viajeros tiene también su lado positivo y es visitar aquellos lugares que se alejan del turismo veraniego de sol y playa, pero que son igual de apetecibles. Para hacer el mes de noviembre un poco más corto, os recomendamos realizar alguna pequeña escapada que no necesariamente tiene que ser lejos, ya que el interior de nuestra Península también guarda bonitos lugares para visitar en esta época.

1. Sevilla (Andalucía)

Esta ciudad tiene un color especial en cualquier época del año y, aunque se agradece visitarla con una temperatura un poco más alta, su encanto te enamorará en cualquier momento. La Catedral y la Giralda son los dos lugares más turísticos, sin olvidar la Plaza de España o el Real Alcázar. Piérdete por el barrio de Triana y resguárdate del frío en alguno de sus bares, será un rato genial.

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2. Lleida (Cataluña)

Es una de las ciudades más antiguas de Cataluña y un destino ideal para conocer en tan solo un fin de semana. Su atracción principal es la antigua catedral, Seu Vella, el símbolo de la ciudad que destaca debido a su gran torre que se presenta por encima de los edificios. Además de pasear por las calles más céntricas, recomendamos dar un paseo por el Parc de la Mitjana. Es un gran parque que cuenta con varios lagos y un gran bosque, ideal para tardes otoñales.

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3. Oviedo (Asturias)

Asturias es una de las comunidades preferidas para los amantes de la gastronomía, no solo por los famosos cachopos, sino también por el resto de platos típicos y su famosa sidra. La plaza de la Catedral es uno de los lugares más hermosos de la ciudad, así como la Plaza del Fontán donde comer y beber a buen precio. Un plan genial para conocer la ciudad es a través de las estatuas que se encuentran esparcidas por toda ella, como por ejemplo la de Mafalda o Woody Allen.

Oviedo (Catedral) | Alba Torquemada

4. Segovia (Castilla y León)

Pídete unas castañas calentitas y ponte a recorrer el casco urbano de la ciudad. Su acueducto, su Catedral y su Alcázar son sus atractivos principales, pero cualquiera de sus pequeñas calles te enamorará. Además, muy cerca de la ciudad se encuentra el Palacio de la Granja de San Ildefonso, un lugar precioso gracias a los jardines y fuentes que lo componen.

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5. Santander (Cantabria)

El centro de la ciudad guarda alguno de sus edificios más emblemáticos y hay que visitarlo, aunque finalmente siempre acabaréis paseando a orillas del mar. En el Paseo Pereda encontraréis algunos de los iconos de la ciudad como el monumento de Los Raqueros o la Grúa de Piedra. Uno de sus rincones más emblemáticos es la Península de la Magdalena donde se encuentra el Palacio de su mismo nombre, toda una joya arquitectónica que destaca aún más por el lugar donde fue construido.

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