A los pies del magnífico Castillo de Gibralfaro se extiende la bella ciudad natal de Picasso, la increíble Málaga. En ella reina una tranquilidad que solo se ve interrumpida por el bullicio alegre de sus zonas más visitadas, y un ambiente acogedor que se contagia a cada minuto que uno pasa en la ciudad. Cada paso por sus calles con adoquines nos descubre rincones que guardan en secreto restos de historias ya casi olvidadas por el paso del tiempo. Málaga es conocida como la capital de la Costa del Sol, título que le ha sido otorgado por su clima, su puerto, sus playas y sus numerosas actividades de ocio. Málaga es sinónimo de arte. El arte de las cosas bien hechas, de la herencia cultural y de los paisajes naturales. Callejear por su centro histórico, mientras se hacen paradas a capricho entre sus bares de tapas, es un placer para los sentidos. Málaga contagia de serenidad y alegría entre balcones de hierro forjado y tejas rojizas. Es una ciudad majestuosa como pocas y singular como muchas otras. Un paseo por la calle Marqués de Larios, la más comercial, es obligatorio, al igual que visitar algunos de los monumentos y puntos más importantes de la ciudad. Pero, sobre todo, no puedes perderte estas cinco visitas que definen Málaga y ayudarán a que comprendas sus tradiciones, te adecúes a su ritmo y aprecies su encanto. Fotografías cedidas por: Ýrea de Turismo del Ayuntamiento de Málaga.