En el centro de la Península Ibérica, a medio camino entre Madrid y Zaragoza. Ahí es donde se encuentra Guadalajara, una de las ciudades olvidadas de España. Cierto es que es más pequeña que muchas otras. Y que sus monumentos no son tan conocidos como los que encabezan la lista de más visitados en nuestro país. Pero Guadalajara, pese a eso, tiene su encanto. Cosa que ocurre también con sus alrededores.

Pero centrémonos ahora en la capital de provincia, en Guadalajara ciudad. Allí encontramos atractivos suficientes para quedarnos varios días, aunque con uno será más o menos suficiente. Arquitectura, cultura, gastronomía. Disfrutemos de Guadalajara y de todos sus tesoros.

Para ello, podemos empezar por el Palacio del Infantado, que es sin lugar a dudas el edificio más bonito de toda la ciudad. Cuenta con influencias mudéjares aunque su estilo es más bien gótico. Eso se puede ver ya desde su fachada, que es preciosa, pero también destaca su interior. Sobre todo el patio de los leones, que luce orgullosa 48 relieves leones.

Guadalajara | Pixabay

Visitado este lugar, es momento de pasar a otros como el Panteón de la Duquesa de Sevillano. Es bastante nuevo, pues data del siglo XIX, pero pese a eso es uno de los iconos de esta ciudad. Allí, en su cripta de la planta de abajo, descansan los restos de la duquesa, que fue muy querida en el lugar.

Además de estos dos edificios, no te pierdas otros como la Concatedral de Santa María, el Palacio de la Cotilla, el Fuerte de San Francisco o el Convento de la Piedad. Y, si te apetece un poco de naturaleza, recorre el Parque de la Concordia y sácale una foto a su templete de música.

Visita museos como el de Guadalajara o el de Francisco Sobrino. Y llena tu estómago con un buen plato de cabrito o uno de cordero.