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GRANADA

Esta es la curiosa leyenda que se esconde tras el Castillo de Salobreña

Es el momento de conocer una curiosa leyenda que comenzó en el Castillo de Salobreña y desembocó en uno de los rincones más bonitos de la Alhambra de Granada.

Castillo de Salobreña

Imagen de Luis Vinuesa en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 2.0 Castillo de Salobreña

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Es el momento más que perfecto para descubrir la curiosa historia que se esconde tras el Castillo de Salobreña, que es conocido como fortaleza desde el siglo X. Bien es cierto que esta zona fue habitada tanto por romanos como por fenicios, pero los árabes fueron los que decidieron realizar esta construcción.

En un principio fue con fines meramente defensivos, por su estratégica posición. Desde ese punto no solamente se divisa el mar, sino también la vega ¡y hasta Sierra Nevada! A pesar de todo, durante el periodo del Reino Nazarí, el Castillo de Salobreña se convirtió en un palacio de recreo de los reyes.

Estos monarcas nazaríes, en esas luchas por dominar el territorio, terminaron por convertirlo en prisión real. De hecho, muchos acabaron no solamente cautivos entre sus muros, sino hasta ejecutados en ese lugar. La leyenda del Castillo de Salobreña cuenta que existió un rey llamado Muhammed IX, conocido como el zurdo.

Unos aseguran que le llamaban así porque tenía mucha destreza para manejar la cimitarra con la mano izquierda. Otros, en cambio, porque todo le salía al revés ya que fue destituido hasta tres veces. ¡Y no solamente eso! Sino que estuvo varias veces preso en el castillo, pero siempre lograba recuperar ese trono.

Castillo de Salobreña
Castillo de Salobreña | Imagen de Rufus46 en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 3.0

La cuestión es que Muhammed IX tuvo tres hijas, trillizas. Aunque siempre prefirió tener varones, estaba encantado con ellas. Tanto es así que pidió a sus astrólogos que les hicieran nada más y nada menos que su horóscopo, algo que era costumbre. En ese momento le avisaron de que las escondiera bien ya que, cuando tuvieran edad núbil, se las podrían robar.

Poco tiempo después, el rey quedó viudo por lo que mandó criar a las niñas, Zaida, Zoraida y Zorahaida, en el Castillo de Salobreña donde crecieron felices. Un día vieron cómo, a la playa, llegaba una embarcación llena de esclavos cristianos. Allí se encontraban tres caballeros jóvenes, con relucientes armaduras. Las tres, que solo habían visto siervos y esclavos durante toda su vida, se enamoraron de ellos.

Castillo de Salobreña
Castillo de Salobreña | Imagen de Miguel Vargas en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 3.0

El rey fue avisado de ese hecho, por lo que hizo que sus hijas regresaran a Granada. Por casualidades de la vida, se reencontraron con esos tres caballeros presos que habían ido a trabajar a la Alhambra. En momentos de desconexión, las princesas se acercaban a ellos sin que nadie lo supiera. Se enamoraron y decidieron huir. Ellos cogieron unos caballos para llegar hasta la torre donde estaban las princesas.

Las dos mayores lograron bajar con facilidad, pero la pequeña se quedó en la torre, realmente asustada. De esta manera, perdía la oportunidad de escapar con su amado. Zaida y Zoraida llegaron, sanas y salvas, al territorio cristiano donde se casaron con sus caballeros. La pequeña se quedó en esa torre, murió muy joven de pena. Según la leyenda, en la Torre de la Cautiva, en las noches de luna llena, se escucha una triste canción y un sonido de un laúd.

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