Bodegas Rosell

A tan solo una calle de la estación de tren de Atocha se encuentra esta taberna tradicional madrileña lleva abierta desde la década de 1920. Llevan 100 años sirviendo uno de los mejores vermús de grifo de toda la capital. Además, su brandada de bacalao es el acompañamiento perfecto, está deliciosa. Siempre puedes seguir con unas croquetas, también de bacalao o una de sus maravillosas tostas. La familia Rosell transformó un antiguo despacho de vinos a granel en la taberna actual. Su fachada está decorada con azulejos de Talavera, formando un mosaico publicitario del vino de Valdepeñas. Las bodegas de finales del siglo XIX y principios del XX contaban con coloridos azulejos.

Bodegas Rosell | Imagen de wikipedia (dominio público)

La Violeta

Esta castiza taberna se encuentra en el corazón de Chamberí. Cuentan con más de 20 tipos de vermú y cada uno lo sirven como le corresponde. Algunos van acompañados de la rodaja de naranja, otros incluyen una aceituna... las posibilidades son inmensas. Gozan de un ambiente muy agradable, provocando que toda persona que va, repite. Sus puertas de vidrio grabado al ácido nos dan paso al interior de esta tasca, su decoración nos confirma que es “de las de toda la vida”. La barra es de mármol, al igual que el revestimiento de las paredes. Con nuestro vermú nos pondrán salazones, encurtidos y ahumados.

Bodega de la Ardosa

Ubicada en la mítica calle de Colón, esta tasca que en vez de mesas tiene barriles y para acceder al comedor hay que pasar por debajo de la barra, es famosa por su vermú de grifo. Su atestada pared de botellas, la pizarra con la carta y las paredes repletas de fotografías antiguas, nos trasladan a otra época. En la Ardosa, a parte, de tomar su popular vermú, hay que probar su deliciosa tortilla de patata. La mejor combinación para un aperitivo redondo. En 1892, D. Rafael Fernández Bagena creó y fundó la famosa Cadena de Bodegas LA ARDOSA de Madrid, y en la década de los 70 pasó a pertenecer a la familia Monje.

Bodega de la Ardosa | Imagen de Juan Antorio Segal en Wikipedia, licencia: Creative Commons Attribution 2.0 Generic license.

Casa Camacho

Casa Camacho es también conocido como los Yayos. Este tradicional local situado en Malasaña es frecuentado por diferentes generaciones, todas ellas para probar, cómo no, el vermú sensacional que sirven, mezclado con gaseosa y ginebra. Esta bebida es la que se conoce en todo Madrid cómo “los yayos”. Da igual el día que sea, Casa Camacho está siempre hasta la bandera y por su barra no hay más que yayos. Su decoración permanece casi intacta a la de sus comienzos, con la grifería auténtica de las típicas tascas madrileñas.

Café Barbieri

Este antiguo café de Madrid situado junto a la plaza de Lavapiés, que fue inaugurado en 1902. Su decoración interior permanece prácticamente intacta con sus innumerables espejos, las mesas con patas de madera y la parte superior de mármol, los bancos tapizados de rojos, y el cristal serigrafiado con motivos clásicos. Al pedir el vermú, nos pondrán las tapas de siempre en las que predominan los encurtidos. Sentiremos que estamos a principios de siglo XX, en uno de los cafés en los que se reunía la élite intelectual del momento.