Nos apasionan los destinos internacionales pero las cifras nos delatan... en verano, por más que algunos vuelen alto y vuelen lejos, tenemos tendencia a acercarnos a nuestro mar -destinos abundan en todos nuestros kilómetros de costas peninsulares además de las islas Baleares y Canarias- y también a volver a casa si eres de los que ha hecho vida lejos de sus lugares comunes de niño y de familia. A esa doble tendencia han demostrado rendirse, en alguna de sus vertientes o en ambas, nuestros presidentes: Felipe González solía acercarse a la naturaleza en su Sevilla natal, en el Parque de Doñana, alojándose en el Palacio de las Marismillas, un edificio de titularidad pública; José María Aznar, castellano él, tendía hacia el mar Mediterráneo y durante varios años fue asiduo de Oropesa del Mar, en Castellón y de la playa de Platgetas de Bellver; por su parte, José Luís Rodríguez Zapatero, leonés de nacimiento, siguió los pasos de su compañero de partido y antecesor en la presidencia, Felipe González, y visitó Doñana en alguna ocasión pero su veraneo más recurrente y su predilecto era el de Lanzarote, la bellísma isla canaria que atesora el alma de César Manrique; el actual presidente del gobierno, Mariano Rajoy auna ambas tendencias en una, pasa su veraneo en su tierra natal y junto al mar, en una zona cálida y bella del norte, las Rías Baixas auque, algo tendrá Doñana que atrajo también a Rajoy en alguna ocasión. En estos destinos, los elegidos por nuestros presidentes y sus familias, el ambiente es festivo porque saben que el nombre de sus pueblos y sus playas comenzará a sonar en todas las emisoras de radio y televisiones, ocupará portadas de periódicos y revistas y navegará sin medida por la red. He aquí cuatro destinos nacionales de incuestionable belleza que han demostrado ser dignos del veraneo de un presidente así que, si quieres veranear como uno de ellos, no te pierdas los detalles que te desvelamos a continuación.