Durante los trabajos para reformar una famosa taberna flamenca de la capital gaditana, se produjo el casual hallazgo de las instalaciones portuarias de Gadir. Los restos se han encotrado en el centro del antiguo paleocanal Bahía-Caleta, situado entre las islas Erytheia y Cotinusa, que formaban el antiguo archipiélago de Cádiz.

Playa de la Caleta | Imagen: Diego Delso, delso.photo, Licencia CC-BY-SA

Ha sido un grupo de arqueólogos de la Universidad de Cádiz los que han identificado los vestigios del antiguo puerto fenicio, datado del siglo VI al III a.C. Ha sorprendido el excelente estado de conservación del puerto, pues cuenta con más de 1.80 metros de alzado y una longitud de más de 5.60 metros de largo. Han quedado a la vista cuatro hileras de sillares que conformaban uno de los cantiles de los muelles del puerto. Así como, una escalera para bajar al agua, una surtida rampa para varar los barcos, de la que todavía permanece un tramo visible, y un pozo de mareas de agua dulce.

El acceso al puerto contaba con 200 metros de ancho hacia el oeste, y con una profundidad de calado de veinte metros.

Vistas desde la Torre de Poniente | Imagen de Emilio J. Rodríguez Posada en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 3.0

Además de las estructuras del puerto han visto la luz numerosos restos cerámicos romanos y musulmanes, monedas de la segunda guerra púnica, y los cimientos de una edificación romano imperial que, se intuye, tuvo cierta monumentalidad. Éstos nos ayudan a hacernos una idea de la importancia de la ciudad en el pasado. Gadir se convirtió en un auténtico nudo comercial y una de las factorías más importantes que miraba al Atlántico y con cercanía al Mediterráneo. Esta es la razón por la que hemos encontrado restos tan variados en la misma y, hoy en día, sigue siendo una ciudad que vibra y respira cultura, cercanía al mar y es un referente turístico de nuestro país.

Vista aérea de la Bahía de Cádiz | Imagen de Hispalois en Wikipdia, licencia: CC BY 3.0

Debido al gran interés y relevancia de estos hallazgos, se ha dado comienzo a los trámites para declarar el yacimiento Bien de Interés Cultural (BIC). De esta forma se dota al Patrimonio Histórico Español del mayor grado de protección.

Estamos deseando que se habilite el lugar del hallazgo para las visitas y así poder conocer un poco más de la historia de nuestra Península. Remontarnos a las épocas de los primeros comerciantes y del inicio de las grandes civilizaciones.