Situada en el estado de Baviera (Alemania), Rothenburg se ha convertido en una verdadera atracción turística. Y lo hace gracias a su buen conservado desde que se fundó en 1803, como si hubiera salido de un cuento de hadas.

Esta ciudad cuenta con varios puntos de interés para todo aquel que sea un apasionado de Papá Noel, los elfos y la magia de la Navidad. Para empezar, es necesario enfocar nuestra atención en sus calles. Casas de baja altura con una arquitectura propia de la Edad Media y con entramados de madera son las protagonistas. Y si a esto le sumamos la nieve con la que nos deleita en algunas épocas del año, solo nos queda mirar hacia el cielo y esperar a que el mismísimo Papá Noel se pasee con sus renos y su trineo soltando sus profundas carcajadas.

Rothenburg | Alemania

Pero sin duda, hay un establecimiento que es de obligada visita: la tienda de la Navidad de Kate Wöhlfahrt. Luces por todas partes, puestos de figuritas de madera y cascanueces hechos a mano y, por supuesto, un inmenso árbol repleto de adornos navideños. Un pueblo dentro de una ciudad. Y la buena noticia es que su visita es gratuita y está abierta durante todo el año. Ahora también puedes celebrar la Navidad en pleno agosto.

Rothenburg | Alemania

El Museo de la Navidad también existe, y Rothenburg no podía ser el mejor lugar para albergarlo. En él se puede encontrar una amplia colección de cascanueces, adornos y árboles de los últimos 200 años. Para poder visitarlo deberás abonar 4 euros en la entrada (2 euros los niños), que se encuentra en la misma tienda de Kate Wöhlfahrt.

Ahora muchos aseguran que Rothenburg se ha convertido en un parque temático medieval que debe su actividad económica al turismo, principalmente. Eso sí, no sería el destino ideado para El Grinch.