El turismo micológico es uno de los que más gente lleva a la provincia de Soria, donde parece que lo único que hay son torreznos, setas y mucho frío. Es también una de las zonas más castigadas de España a causa de la despoblación, pero por otro lado es una de las regiones más hermosas de nuestro país.

El parque natural del Cañón del Río Lobos es un ejemplo de esa biodiversidad y belleza. El eje del cañón es el río Lobos y es también el causante de la erosión que le ha dado la impresionante forma. Se encuentra situado en la separación que hay entre la cordillera Ibérica y la alta meseta del Duero.

Cañón y ermita de San Bartolomé | Foto: Verónica Imedio

Las aves son las principales protagonistas del Cañón, incluso de llegar veremos buitres volando, y nos acompañarán durante todo el paseo. Aunque el buitre común o leonado es la seña de identidad de este entorno, el parque natural también cuenta con importantes poblaciones de águilas: real, culebra y calzada; halcón peregrino; alimoche, azor y cernícalo. Además, también habitan multitud de aves rapaces nocturnas como el búho real y el chico, la lechuza, el cárabo, autillo y mochuelo.

No es de extrañar que haya una población tan extensa de aves, pues las paredes, repisas y oquedades del Cañón dan lugar a diversas formas de refugio para ellas, donde pueden encontrar cobijo y zonas idóneas para anidar.

Mapa del Cañón | Foto: Verónica Imedio

Desde el pueblo de Usero, podemos llegar a la zona del parque natural donde se encuentra la ermita de San Bartolomé, y la gran cueva. Por supuesto que desde cualquiera de los accesos al Cañón hay una infinidad de rutas a seguir. En esta concretamente, tendremos que dejar el coche a unos dos kilómetros de la ermita, disfrutaremos de un agradable paseo entre árboles y barrancos. Por supuesto, veremos multitud de buitres volando sobre nuestras cabezas, es un espectáculo maravilloso.

Para llegar a la ermita hay que adentrarse en el barranco del río y la veremos rodeada de altas paredes y vegetación. A su espalda está la Cueva Grande en la que podemos acceder, tiene bastante profundidad y es de gran altura. Tendremos una visión muy diferente y hermosa del barranco. Rodeando esta construcción románica podemos subir a un mirador ubicado en la misma roca de la pared del barranco.

Una de las sendas del Cañón | Foto: Verónica Imedio

El Cañón del Río Lobos ofrece a sus visitantes un paisaje increíble, a medida que andamos por sus sendas parece que nos va desvelando preciados secretos que quiere que guardemos con mimo y cuidado.