Un lugar azotado por el bravo mar, al que siglos atrás llegaban vikingos, ingleses, franceses y holandeses con el fin de hacerse con un pedazo de esa tierra mística. Nunca lo lograron. Ante ellos, escarpados acantilados encendidos en llamas alertaban a sus gentes que, presurosas, derrocaban con gallardía al atrevido enemigo, que se perdía sin opción en el fondo de sus fieras aguas. Algunos lo conocen como “el país de los muertos”, el último trampolín por el que saltar antes de cruzar al otro lado; otro, lo llaman Costa da Morte, debido a la fiereza con la que su mar devora a incautos y osados. En Galicia nos aguarda una ruta cargada de magia, leyendas y espectaculares paisajes. ¡Comenzamos nuestro particular camino por “A Costa da Morte”! Esta hermosa región costera, ubicada al noroeste de la comunidad gallega, abarca hasta diecisiete ayuntamientos (A Laracha, Carballo, Coristanco, Malpica, Ponteceso, Cabana, Laxe, Zas, Vimianzo, Camariñas, Muxía, Cee, Corcubión, Fisterra, Dumbría, Mazaricos, Carnota) repartidos por las comarcas de Muros, Fisterra, Terra de Soneira y Bergantiños. A Costa da Morte es un territorio lleno de contrastes paisajísticos que se encuentra sobre un inmenso macizo granítico, en el que se halla una amplia diversidad ecológica. Es el destino perfecto para los amantes de la buena comida, que disfrutarán de lo lindo de sus suculentos manjares marinos y caldos; para los viajeros más deportistas, que podrán emprender una y mil rutas distintas y atreverse con sus embravecidas olas; para los buscadores de historias que contar y, en definitiva, para todos aquellos que saben apreciar una buena puesta de sol.