Vale, es cierto que si vas de viaje a un sitio lo haces con un tiempo limitado. Pero en este artículo vamos a hablar de Salamanca, que está ‘cerca’. Así que si no te da tiempo a hacerlo todo de una vez siempre puedes volver. Porque la verdad es que no conoces verdaderamente Salamanca hasta que no has tachado todos los elementos de la siguiente lista de ‘cosas que hacer para sentirse un salmantino’:

1. Quedar con alguien bajo el reloj de la Plaza Mayor.

2. Pasear por el huerto de Calixto y Melibea en pareja, solo o con amigos.

3. Encontrar a la rana y a la calavera de la fachada de la Universidad.

4. Buscar al demonio y al astronauta en el pórtico norte de la Catedral.

5. Escribir un post-it y engancharlo en la pared del Pancake Café & Té.

6. Comer, merendar o cenar un hornazo… nada mejor que probar la comida típica de la ciudad.

7. Pasear a los pies de la muralla.

8. Ir a tomar tapas a los bares de la calle Van Dyck.

9. Contar las calaveras de la Casa de las Muertes.

10. Caminar por el claustro del Convento de San Esteban.

Salamanca | Salamanca

11. Cruzar el puente romano de Salamanca para llegar hasta el otro lado del río.

12. Observar las fantásticas vistas que hay de la ciudad desde el puente romano.

13. Tomar una foto de la curiosa fachada del Palacio de San Boal.

14. Contemplar la bonita pintura del Cielo de Salamanca que hay en el Museo de la Universidad.

15. Ir a ver la que fue la casa de Unamuno.

16. Sentarte a admirar la Torre del Clavero.

17. Ir de caseta en caseta en la fiesta de la Virgen de la Vega.

18. Descansar en los jardines de Anaya.

19. Hacer una ruta por la noche para ver todos los monumentos iluminados.

20. Subir a las torres de la Catedral y admirar la ciudad desde las alturas, porque los martes de 10 a 12h es gratis.