Cuenca es Patrimonio de la Humanidad y sería ésto razón más que suficiente para visitarla y conocerla, porque pasear Cuenca es recorrer siglos de nuestra historia tallados en las piedras que les han sobrevivido. Pero Cuenca es más que su Patrimonio arquitectónico y cultural, es también Parque natural por su bella serranía en la que deslumbra por su sorprendente paisaje la Ciudad Encantada, tanto como las casas colgadas -que no colgantes- en la ciudad, como la Torre de Mangana, el Puente de San Pablo y el convento del mismo santo que es hoy un Parador. Y más porque, si bien son las Cuevas de Altamira y su bisonte la mayor representación de arte rupestre en España y en el mundo, también hay pinturas prehistóricas en Cuenca. Estos son sólo algunos de los rincones conquenses a los que rendir visita por nuestro propio bien y disfrute, pero Cuenca, ciudad y provincia, esconde todavía tesores, rincones poco comunes e inusualmente bellos a los que escaparse unos días para acariciar historia y naturaleza renovándonos por dentro y liberando tensión y estrés. Nos echamos la mochila al hombro y recorremos hoy cinco lugares emblemáticos de Cuenca, un destino de visita obligada y placer más que asegurado.