La primavera es la representación perfecta del despertar de la naturaleza a la vida y, llegado su tiempo, amanecen también en nosotros, de modo constante e irrefrenable, los deseos de campo y mar, de aire. Hoy nos dejamos llevar por los aires de interior, los de Navarra, y hacemos parada y fonda en un hotel que se mimetiza magistralmente con el lugar que ocupa, un lugar de tan bella naturaleza que es Parque Natural. Es el Parque Natural de las Bardenas Reales, un paisaje semidesértico en el norte de España, casi tocando Pirineos y cercano a Tudela, considerdo Reserva de la Biosfera por la Unesco. Mas de 700 kilómetros de sendas aguardan tu visita y recorrido ya sea a pie o en bicicleta, a caballo e incluso en 4x4, el paisaje es sorprendente y, visto desde los miradores del parque, espectacular tanto en la tan fotografiada Bardena Blanca y sus conocidas formaciones Castildetierra y Pisquerra, como en los bosques de pino carrasco y matorral de la Bardena Negra o en la zona de cultivo, el Plano. Puedes adentrarte en este desierto por tu cuenta siguiendo las rutas señalizadas pero, si optas por hacer de tu primera visita una visita guiada, descubrirás historias que te engancharán a él por siempre jamás, historias como la del bandolero Sanchicorrota que tenía su refugio en las Bardenas Reales y despistaba a quienes trataban de seguirlo camino a su escondite al poner a su caballo las herraduras al revés. Debes tener en cuenta que, por la especial climatología de la zona, se recomienda su visita fuera de los meses de verano, entre septiembre y junio. Y desde viajestic, además, te recomendamos un regalo, el que supone alojarse en uno de los hoteles más premiados de nuestro país, un cuatro estrellas de diseño vanguardista y natural a la vez, integrado magistralmente en el semidesértico paisaje de las Bardenas Reales y que te ayudará a regresar a casa con otro aire. Es Aire de Bardenas, el lugar perfecto para que tu escapada a esta reserva de la biosfera sea la más natural de cuantas fuesen posibles. Aire de Bardenas te ofrece varias opciones de alojamiento a cada cual más apetecible: cubo con vistas o con patio privado y bañera exterior, o suites con vistas al campo o, como los cubos, con su patio y su bañera exterior; y además, haciendo gala de cada una de sus cuatro estrellas aun siendo el hotel más natural y mejor integrado en su entorno que puedas imaginar, ofrecen internet gratis en todo el recinto, cama de 1.80x2.00, carta de almohadas, lencería de algodón, albornoz, zapatillas, secador de pelo, servicio de habitaciones 24 horas, servicio de biblioteca, mobiliario exclusivo... Sin duda, todo un lujo de lo más natural.