El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es uno de los rincones más especiales de nuestra geografía. Presenta uno de los paisajes más áridos, fruto de su origen volcánico, y en sus 63 kilómetros de costa hay numeroro acantilados, fondos marinos de excelente riqueza y una flora y fauna endémica que lo convierte en un ecosistema que merece toda la protección. Además, es un paraíso de las calas y las playas de arena fina y dorada. Entre ellas, la de Agua Amarga, en el norte del Parque, casi lindando ya con el pueblo de Carboneras. Este pequeño arenal podría haber sido el elegido por Felipe VI y la reina Letizia para pasar allí sus primeras vacaciones familiares tras la Coronación del nuevo rey, como suele ser habitual en la pareja bajo la más estricta intimidad. Eso sí, será complicado pasar desapercibidos por el pueblo, muy pequeño, de casas blancas inmaculadas y dispuesto de cara al mar, con muchas terrazas y en donde destaca la numerosa arboleda, a pesar de encontrarnos en una zona montañosa casi sin vegetación que la rodea por completo. Allí se hospedarían en un chalet situado en una de las esquinas del pueblo, en una calle sin salida, conocido como la Casa del Sueco por pertenecer a un empresario de ese país. Es la residencia en la que Victoria de Suecia y su marido pasaron la Semana Santa de 2013, después de que Guillermo de Holanda y Máxima Zorreguieta eligieran también la zona para unas vacaciones, antes de ser reyes. Si los reyes quieren hacer alguna excursión, lo más seguro es que le indiquen una visita a Mesa Roldán, un antiguo domo volcánico en la cima del cual hay una torre de vigilancia y un faro. Desde allí, las vistas de Agua Amarga son impresionantes. También les recomendarán una playa virgen: la de Los Muertos, cuyo acceso se realiza por un camino a pie. No será por calas. Al norte del pueblo se encuentran la de Sorbas, la del Castillo y la playa de las Salinicas. Al sur, la Cala de Enmedio, la del Plomo, la de San Pedro, la del Puente... Y todo con la bandera Azul de la Unión Europea, que asegura los servicios y la calidad tanto del agua como de la limpieza del arenas y su paseo adyacente (en este caso, además, accesible para personas con alguna minusvalía). Seguro que la Familia Real se queda prendada de la costa almeriense.