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GALICIA

9 pazos para descubrir la ruta de la camelia

El invierno es poco dado a las flores... salvo que hablemos de la camelia.

Pazo Casa Museo de Rosalía de Castro

Pazo Casa Museo de Rosalía de CastroImagen cortesía de Turismo de Galicia

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La camelia llegó a Galicia, procedente de China y Japón en los barcos portugueses, allá por el S.XVIII y ni siquiera quienes la trajeron de tan lejos podían imaginar que su cultivo convertiría a Galicia en una de las zonas de referencia si la cosa va de camelias... y es que el clima húmedo y de temperaturas suaves se confabula con los terrenos fértiles y ácidos y crea una ecosistema ideal para el cultivo de la camelia, tanto es así que en Galicia existen actualmente unas 8000 variedades diferentes de esta flor de invierno.

En este último punto está la clave, si eres de los que mira el calendario esperando la floración de los almendros y los cerezos para disfrutar de maravillosas estampas florales, apúntate Galicia como destino pero no en primavera sino en invierno porque es entonces cuando descubrirás a la camelia en todo su esplendor. ¿Dónde exactamente? Te preguntarás... Lo cierto es que no son pocos los jardines, tanto públicos como privados, que cuentan con camelias entre sus flores y plantas pero hoy vamos a proponerte una ruta que, además de natural y florida, es histórica, te proponemos visitar algunos pazos gallegos con camelias en sus jardines.

Pazo Quinteiro da Cruz
Pazo Quinteiro da Cruz | Imagen cortesía de Turismo de Galicia

El Pazo de Quinteiro da Cruz es famoso por sus camelias procedentes de Oriente (Vietnam, Japón y China), tanto que sus jardines tienen consideración de museo efímero de esta bella flor, un museo efímero que solo puede visitarse (con el fin de ver sus famosas camelias) en invierno. Hay quien dice incluso que las camelias de este Pazo son obras maestras.

El Pazo da Saleta fue propiedad de un inglés cuando era poco más que una casa de labranza, él fue quien trajo camelias tanto de Inglaterra como de otros lugares las cultivó en este lugar haciendo que este pazo sea hoy de visita obligada para los amantes de las camelias pues cuenta con más de 200 variedades.

Se cree que los ejemplares de cameial reticulata del Pazo de Santa Cruz de Ribadulla y del Pazo de Oca son los más antiguos de Europa.

El jardín del Pazo de Rubiáns invita, por su antiguedad, al recogimiento: hay eucaliptos del S.XVIII, magnolios que crecieron con la casa y por supuesto camelias que pasan también por ser centenarias; las hay amarillas, blancas, fucsias, rojas (las más populares) y unas muy especiales: la variedad Eugenia de Montijo así denominada en honor al personaje y su lugar de nacimiento (Granada).

Camelias en el Pazo de Oca
Camelias en el Pazo de Oca | Imagen cortesía de Turismo de Galicia

Visitar Padrón y no acercarse al Pazo Museo Rosalía de Castro, ubicado en la que fuera la casa de la célebre escritora gallega, es poco menos que un pecado, especialmente si te gustan las camelias porque son las protagonistas de su pequeó y romántico jardín.

Dicen que en el Pazo de Lourizán, al terminar el invierno y con él el tiempo de la camelia, se camina, literalmente, sobre un lecho de flores (de camelias, concretamente).

El Pazo de Mariñán guarda una leyenda relacionada con una inscripción que ves nada más llegar ahí: La nada, aquí. ¿Qué signfica? Para responder a esta pregunta hay quien recurre a las leyendas, otros a la filosofía... Nosotros nos limitamos a apuntarnos la frase, que da que pensar, y nos dirigimos a la carrera de camelias de este pazo que es en realidad la reina de sus jardines.

Pazo Museo Quiñones de León
Pazo Museo Quiñones de León | Imagen cortesía de Turismo de Galicia

Uno de los camelios del Pazo Museo Quiñones de León es de fama mundial por su tamaño: su copa mide más de 15 metros de diámetro; otra razón para visitar este pazo, sin dejar de hablar de camelias, nos la da la matusalén de las camelias, que florece en este jardín desde 1860 y lo hace ofreciendo un espectáculo absolutamente inesperado: florecen dos a la vez, surgiendo del mismo tronco, y en colores diferentes.

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