Acabar en Guadix o en Baza completamente llenos de pintura no es extraño si visitas estos pueblos entre el 6 y el 9 de septiembre. Con motivo de las fiestas y feria de la Virgen de La Piedad, primero en Baza y luego en Guadix, ambas localidades hermanadas celebran El Cascamorras, una tradición declarada de Interés Turístico Internacional por el que todo el mundo acaba empapado y literalmente embadurnado de pintura.

Todo el mundo se prepara con pantalones y camisetas viejas porque allí no se libra nadie. Al principio, la tradición era embadurnarse de grasa, pero ahora ha evolucionado a una pintura ecológica que el año pasado fue usada por toneladas, concretamente 2.500 litros se usaron para las miles de personas que acudieron a divertirse. Además, se usaron 6.000 metros cuadrados de plásticos para tratar de salvaguardar calles y zonas del pueblo. Casi nada.

Cascamorras

Y todo por seguir una tradición que consiste en recibir al Cascamorras, un personaje que, al principio, debía llegar a la iglesia de la Merced sin ser pintado para tener derecho a la imagen, pero que acaba igual de manchado (el día 9, el Cascamorras vuelve a Guadix y se repite la fiesta).

Todo comenzó en el siglo XV, cuando ambas localidades se disputaban la talla de la virgen de la Piedad. Esto motivó una pelea entre ambas, porque las dos decían que se había encontrado en su término municipal. Finalmente fue encomendada la custodia de la talla a Baza, pero Guadix tenía derecho a disponer de la misma un día al año para poder venerarla.

Cascamorras

Desde entonces, un vecino, el Cascamorras, se traslada a Baza todos los años con la intención de llevarse la imagen a su localidad. Lo conseguirá si logra presentarse inmaculado ante la Virgen. Año tras año su intento resulta baldío, ya que miles de personas lo esperan a las afueras de Baza para acompañarlo en su carrera hasta la iglesia donde se halla la Virgen y asegurarse que llega ante ella completamente tintado. El día 9 regresa a Guadix sin cumplir su propósito por lo que, en reprimenda, es de nuevo manchado por sus paisanos.

El Cascamorras tiene aspecto de un arlequín. Su traje está confeccionado en dos piezas, chaquetilla y pantalón, con tejido de fieltro de tres colores: rojo, amarillo y verde. Porta una bandera formada por seis paños de distintos colores; tres en la parte anterior: verde, blanco y rosa; mientras que en la parte posterior destacan otros tantos: amarillo, rojo, y azul celeste. Es imposible no distinguirlo incluso a pesar de la pintura.

Cascamorras

Si te interesa participar en la de este año, toma nota. Las carreras de Cascamorras se celebran de 18.30 a 20.30 h. La primera, el día 6 y la segunda, el 9.  Desde 2011 hay una versión para niños donde la pintura y el agua son sustituidas por confetis y serpentinas y el Cascamorras va equipado por una porra de gomaespuma.

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El Cascamorras
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