Ibiza es una de las islas más bellas de nuestro país y que ofrece una gran cantidad de atractivos durante todo el año. Es cierto que la temporada en Ibiza termina a principios sobre todo para aquellos que van buscando el turismo de fiesta. Sin embargo, ¿creéis que no hay nada que hacer el resto de meses en la isla?

Cuando llega el fin de temporada, Ibiza ofrece una cara más real de lo que realmente es y ofrece. Sus calas puedes encontrarlas más vacías que nunca, la temperatura no defrauda e incluso te permitirá algún que otro baño, y los precios son bastante más asequibles.

Ibiza | Pixabay

Visitar la ciudad es un plan perfecto para cualquier día del año, encontrando mucha menos gente en esta época. Se encuentra en el sur de la isla y la zona más apreciada por todos es Dalt Vila, un antiguo barrio rodeado por una muralla del siglo XVI. Calles empinadas y adoquinadas, pequeñas casas, la Catedral de la Virgen de las Nieves o la Plaza de la Vida.

Otro de los atractivos más famosos es el Mercado de las Dalias, abierto durante todos los sábados del año. Nació en el año 1985 siendo un pequeño mercadillo y ha crecido hasta los 200 puestos que encontramos en la actualidad. El mercadillo toma un ambiente totalmente diferente con la llegada de la Navidad y este tipo de decoración está siempre presente.

Ibiza | Pixabay

Sin lugar a duda, sus calas son lo más llamativo para todos los visitantes, ya que sus aguas cristalinas y limpias te hacen parecer estar en el paraíso. Si el tiempo lo permite, es un tiempo ideal para visitarlas puesto que no habrá esa cantidad de gente que te encontrarás durante los meses de verano. Una de las más famosas es Cala Comte, situada justo en frente del islote del Bosc.

Un último plan indispensable en cualquier momento es ver atarder disfrutando de las vistas de Es Vedrá, un peñón que puede observarse desde puntos muy diferentes de la isla. Es uno de los lugares más mágicos y favoritos para los turistas y también para los propios ibicencos.