Comenzaremos por alojarnos en uno de los hoteles más prestigiosos de la capital argentina: El Faena Hotel Buenos Aires está preparado para satisfacer al viajero más exigente. Tiene estupendas habitaciones y una impresionante Suite Imperial; una residencia de dos pisos amueblada con selectas antigüedades del barrio de San Telmo. Antes de acostarnos podemos asistir al espectáculo del Tango Rojo; considerada la actuación de tango más fascinante del mundo.

Panorámica de Buenos Aires | Imagen cortesía de Newlink Group y Turismo de Buenos Aires

Comenzaremos a la mañana siguiente con una sesión de shopping, una ciudad que no descansa y que tiene un amplio horario comercial. Para los amantes de la música y las librerías es recomendable recorrer la Avenida Corrientes y visitar el Ateneo Grand Splendid; reconocida como una de las librerías más hermosas del mundo, ubicada en un antiguo teatro. Las marcas de ropa de lujo las podemos encontrar en la Avenida Alvear o en las célebres Galerías Pacífico; este centro comercial es un Monumento Histórico Nacional y tiene una magnífica cúpula. Una forma de disfrutar de compras y de la belleza de la arquitectura en un mismo escenario.

Ateneo | Imagen cortesía de Newlink Group y Turismo de Buenos Aires

Tras esta mañana de compras podemos degustar de la deliciosa gastronomía de la nación. Una propuesta es el restaurante Elena, ubicado en el Hotel Four Seasons; un amplio menú en el que destacan la selección de carnes –tan amadas por los porteños-. El Elena forma parte de la lista de los 50 mejores restaurantes de América Latina.

Una nueva jornada de compras vespertina, pero en este caso buscando la famosa platería argentina: el atelier de Marcelo Toledo –el más famoso orfebre de Argentina- en el coqueto barrio de Recoleta o el histórico taller de Juan Carlos Pallarols, con un verdadero museo dedicado a la platería.

Imperial Suite | Imagen cortesía de Newlink Group y Turismo de Buenos Aires

Terminar la noche tomando una cena de sushi en el exclusivo restaurante Nicky Harrisson y degustar uno de sus exquisitos combinados. Para entrar en la coctelería es necesario cenar en el restaurante o presentar la tarjeta de membresía. Un restaurante inspirado la estética de la Ley Seca americana de los años 20; jazz, swing y música en directo para crear un clima perfecto.

Y para finalizar este magnífico día de lujo podemos ir a bailar a Tequila, una de las discotecas más exclusivas de la ciudad que sólo permite un aforo de 500 visitantes cuidadosamente seleccionados.

El lujo de Buenos Aires es otra historia.

Más información: Turismo de Buenos Aires