Creemos que conocemos nuestro continente a la perfección, pero estamos completamente equivocados. De hecho, es prácticamente imposible llegar a hacerlo si no dedicas toda tu vida a viajar por él, de arriba a abajo, sin dejar ningún rincón sin explorar. Tal es nuestro desconocimiento, para sorpresa de la mayoría, que prácticamente nadie ha oído hablar de uno de los castillos más bellos de Europa. Es cierto que la Selva Negra alemana se lleva la palma en este aspecto y que la zona de Transilvania, en Rumanía, también está repleta de estas bellezas, pero ¿sabías que en Liechtenstein pueden presumir de poseer un castillo que nada tiene que envidiarle al resto?

Castillo de Vaduz | Castillos

El Castillo de Vaduz es, sin duda, una de las grandes maravillas del continente europeo. Este país tan solo posee dos de estas edificaciones, pero la belleza del que hemos mencionado es tal que ha atraído a miles de turistas a lo largo de los años. Se trata de una construcción originaria del siglo XII, que fue ampliada más tarde en el siglo XVII y reformada en el XX. Por lo tanto, su estado de conservación es inmejorable, hasta el punto de que en la actualidad es la residencia oficial del príncipe Juan Adán II de Liechtenstein.

Uno de los principales atractivos de este Castillo de Vaduz es que se encuentra en plena naturaleza, entre montañas y rodeado de frondosa vegetación. De hecho, parece como encajado en el paisaje, formando la típica estampa de cuento. Sería, sin duda alguna, el escenario perfecto para una película de príncipes, princesas, dragones y criaturas fantásticas. Y una estampa ideal para disfrutar en tus vacaciones y para enamorarte aún más del maravilloso planeta que tenemos bajo nuestros pies.

Castillo de Vaduz | Castillos

Sólo hay una pega: el interior del castillo no se puede visitar. Como bien hemos mencionado anteriormente, el Castillo de Vaduz es la actual residencia oficial del príncipe Juan Adán II de Liechtenstein, por lo tanto, las visitas turísticas están completamente prohibidas. Sin embargo, se cuentan por miles los turistas que se desplazan hasta Liechtenstein para disfrutar de la belleza de esta sorprendente edificación y de su entorno, además de otros encantos del país centroeuropeo.

Nuestra recomendación es que, por una vez, te salgas de la rutina y apuestes por un destino no tan común, como es Liechtenstein. Una vez te sitúes delante de las espectaculares vistas del Castillo de Vaduz y contemples el contraste de sus muros claros y tejados rojizos con el verde oscuro de la vegetación y el azul del cielo, no querrás marcharte de allí.