Asia

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Uma Paro, un hotel en el “Reino del dragón”

Un exclusivo retiro en el interior de Bután

En un enclave de una belleza natural sin igual, con India al sur y Tíbet al norte, Bután es uno de esos países casi aislados del mundo, semioculto en la región del Himalaya. Un país rural, un pueblo que se siente orgulloso de sus tradiciones y que se ha mantenido casi ajeno a las incursiones occidentales. Una extraordinaria naturaleza salvaje pero que transmite una sensación de serenidad, quizá, debido a esos impenetrables picos nevados junto a tupidos valles de pinos con una amplia gama de colores que cambian según la estación del año. Un paraíso para los amantes de la fotografía. Junto a su apabullante paisaje impresiona su espiritualidad, es la única nación que queda en el Himalaya completamente budista. Agazapados entre los acantilados se aferran sus monasterios al igual que sus gentes se aferran a su profundo respeto por la tradición religiosa y que ha llegado a convertirse en una forma de vida. Precisamente en uno de los centros culturales más importantes del país, en Paro, entre campos de arroz, de trigo y arroyos que serpentean por las colinas se encuentra Uma Paro. Un hotel con 20 habitaciones y nueve villas rodeado de jardines y rampas que respetan los contornos originales. Diseñado siguiendo las referencias de las aldeas locales butanesas, los artesanos locales han trabajado la madera y la piedra usando técnicas tradicionales y de un modo ecológicamente responsable. Con el compromiso de sumergir al huésped en la cultura, la religión y el paisaje ofrece actividades físicas, que incluyen caminatas con guía, expediciones de camping con servicio completo, aunque solamente en primavera y verano, y viajes en bicicleta de montaña por el paisaje del Himalaya. Ofrece visitas a sus monasterios, sus sitios sagrados y si se tiene suerte incluso asistir a sus festivales o simplemente recrearse con los cantos de los monjes. Una inmersión en su tradición artística. Una sensación única que se complementa con sesiones de yoga y tratamientos de inspiración asiática. Masajes sofisticados, específicos para el cuerpo o faciales totalmente personalizados según los requisitos de cada huésped, o tratamientos basados en la antigua tradición curativa hindú Ayurveda que lograrán restablecer el equilibrio natural del cuerpo. El colofón viene de la mano de su cocina, un elemento crucial en su restaurante “Bukhari”, que intenta captar la esencia de los sabores regionales a base de platos sanos y nutritivos con productos orgánicos cultivados en los valles de alrededor. Sin duda un espacio en el que se combina con elegancia y exquisitez el confort occidental con la serenidad que se respira en el ambiente.

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| 28/02/2015

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