DISFRUTAR DE UNA GRANJA DEL SIGLO XVII EN CAPE TOWN

DISFRUTAR DE UNA GRANJA DEL SIGLO XVII EN CAPE TOWN

Un sueño en una granja africana

Unas vacaciones de lujo en la granja colonial holandesa Sudafricana de Babylonstoren.

Hay lugares en la tierra donde uno sabe que le gustaría estar. Lugares donde descansar en familia, celebrar algún acontecimiento especial o simplemente darse un capricho y que, además, se conviertan en toda una aventura.

Hoy viajamos a un lugar inolvidable, un pequeño paraíso donde sentirse plenamente integrado y en contacto con la vida más auténtica, la de antaño, lejos del bullicio de las ciudades, pero con todas las comodidades. Un lugar donde el tiempo se detiene.

Babylonstoren es una granja tradicional holandesa, con uno de los patios mejor conservados del Cabo, en Sudáfrica, un patio que data del año 1690. Un lugar del pasado que se ha conservado hasta nuestros días, con las estructuras de aquellos pioneros intactas, desde los Koornhuis donde se almacenaba el trigo y el heno, hasta la antigua bodega.

Hoy, todavía funciona, pero como hotel de lujo, único y exclusivo. No hay otro igual. Porque todavía tiene mucho de granja y puedes disfrutar, entre otras cosas, del placer de recoger tus propios cultivos y de jugar a ser un agricultor en tierras africanas.

Viajar en pareja o en familia a un lugar lejano pero mágico, es siempre un regalo, pero si además la experiencia te enriquece, mucho más.
Babylonstoren es una finca que cuenta con una casa principal, suites de hotel, espacios de degustación de vinos, panadería propia, fábrica de queso y tienda de charcutería, spa, jardín, palomares históricos, incluso un campanario inclinado. Un hotel del que no vas a querer salir. Deambular por sus rincones se va a convertir en tu pasatiempo favorito, y todo te va a sorprender.

En el Valle Drakenstein entre Franschhoek, una de las ciudades más antiguas de Sudáfrica, y Paarl; rodeado por el Simonsberg, la Montaña de Simón, y el pico Du Toitskloof y las montañas de Franschhoek, Babylonstoren está situado en el corazón de los viñedos del Cabo. A unos 60 kilómetros de la ciudad de Ciudad del Cabo y a tan sólo 45 minutos en coche del aeropuerto internacional de Ciudad del Cabo.

Las eco suites Cabo se encuentran ubicadas en los antiguos edificios agrícolas holandeses. Todas con el estilo típico de la arquitectura desarrollada en la Colonia del Cabo en los siglos XVII y XVIII, con las paredes exteriores pintadas de blanco y decoradas con ornamentos y techos de paja. Los interiores son frescos en verano y se calientan con chimeneas en invierno. Suites decoradas con gusto, contemporáneas, pero a la vez cálidas y confortables. Precios desde 394 euros la noche con desayuno incluido

Alojarse en Babylonstoren incluye un desayuno excepcional, con delicias servidas en la mesa de la cosecha del invernadero. Zumos recién exprimidos en rojo, verde y amarillo, fruta de temporada, muesli caseros, pan de la panadería de la granja recién horneado y yogures y miel de granja, huevos y tocino ahumado hecho en la granja.

El restaurante de la granja, Babel, es un viejo establo restaurado que abre cuatro noches a la semana y donde la comida proviene ya sea directamente del huerto o de las granjas vecinas. El resto de la semana la panadería de la granja se convierte en el restaurante pop-up donde se sirve un menú de tres platos con pizza gourmet como plato principal.

La experiencia Babylonstoren incluye un Garden Spa con el Ritual del Agua en el hammam de mármol, una hora completa con exfoliante tradicional, estiramiento dinámico y masaje intenso Babylonstoren con miel y sal exfoliante. Y tratamientos clásicos, sala de vapor, sauna, piscina de chorros climatizada o piscina de agua fría y jardín chillout.

El jardín está en el corazón de la finca y está inspirado en los Jardines del Cabo, donde durante siglos los barcos reponían agua dulce, verduras y fruta a medio camino entre Europa y Asia. Más de 300 variedades de plantas comestibles y que se cultivan de forma biológica. Un pequeño paraíso en el que perderse entre bayas, plantas autóctonas, patos y pollos e incluso con un pequeño y divertido laberinto. Más de tres kilómetros para pasear y y dejarse llevar.

Un día típico aquí implica recoger sus propias frutas y verduras biológicas, jugar a la petanca, nadar en el plaasdam, disfrutar de una hora en el spa, comer un plato sencillo y fresco en el restaurante, subir la colina cónica Babylonstoren, ver la puesta de sol con una copa de vino y dejarte llevar por la tranquilidad y la paz del entorno. Sin duda una experiencia única en una de las zonas de viñedos más espectaculares del planeta.

Babylonstoren

Marta Rivas | Madrid
| 06/05/2015

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