Entre gigantes y absolutamente llena de magia. La 'Senda de los Mil Colores' se trata de una ruta de cuento situada entre los municipios de Cepeda y Madroñal, en la Sierra de Francia de Salamanca. Se trata de un camino que en Otoño brilla con luz propia, donde la Naturaleza se hace más presente que nunca a través de paisajes, imágenes, patrones y colores, miles de colores. Todo esto dentro del Parque Natural de Las Batuecas.

Conseguiremos volver a sentirnos niños de nuevo. A medida que avanzas, tendrás la oportunidad de descubrir la Naturaleza como nunca. Tiendes a olvidar el mundo, ya que te conviertes en protagonista de un cuento donde la magia está más presente que nunca. Lo que es un hecho es que existen sendas que, en muchas ocasiones, te dan más de lo que imaginas y esperas. Y esta es una de ellas.

Senda Mil Colores | Foto de Rosa Gómez

Datos que debes conocer

Se localiza entre Cepeda y Madroñal, en la Sierra de Francia de Salamanca. Es circular y es bastante fácil de realizar. El sendero es tradicional, con pista forestal y agrícola. Tiene una distancia aproximada de 10 kilómetros, por lo que puede realizarse en unas cuatro horas, aproximadamente. Todo el recorrido está señalizado con marcas amarillo y blanco (PRCSA-20).

Senda de los Mil Colores | Foto de Rosa Gómez

“La Senda de los Mil Colores”, una ruta que te marcará para siempre

Como es circular, podemos empezar por cualquiera de los dos pueblos. De todos modos, puedes hacerlo en Cepeda, un pueblo que brilla por sus tradicionales construcciones serranas, levantadas sobre un castro prerromano. Así pues, su inicio está ubicado en la fuente romántica que está en plena circunvalación, en la carretera C-512 en dirección a Sotoserrano.

Senda de los Mil Colores | Foto de Rosa Gómez

Allí encontrarás un espectacular puente medieval, el Puente de la Dehesa, que atraviesa el Arroyo del Coso. Descubrirás robles verdaderamente increíbles, además de un cruce de senderos. Si vas por el de la derecha, además de una vereda completamente empedrada, podrás descubrir un frondoso bosque donde encontrarás castaños, madroños, avellanos, acebos, robles... Un sinfín de árboles típicos de esta privilegiada zona natural.

Es en este lugar donde comienza toda la aventura. Es esencial que descubras, te sorprendas y disfrutes de un entorno que desprende magia a raudales, con sus mil colores como protagonistas. Debes hacerlo con total calma, para disfrutar de todo lo que esta senda puede ofrecerte. La calidez de la luz otoñal le da ese encanto tan sumamente especial.

Senda de los Mil Colores | Foto de Rosa Gómez

Normativa del Parque Natural de Las Batuecas

La acampada libre no está permitida, por lo que si tenías pensado hacerlo tendrás que utilizar los campings o alojamientos preparados para esto. Como es lógico, no puedes hacer fuego. Tampoco podrás verter ni líquidos ni sólidos que puedan contaminar el lugar. Tampoco puedes lavar ni en ríos ni en fuentes. Tienes que tratar de mantener el parque completamente limpio, así como “La Senda de los Mil Colores”.

Senda de los Mil Colores | Foto de Rosa Gómez

Debes respetar, al máximo, la fauna, la geología y la flora por lo que debes tener en cuenta que el ruido también es una forma de contaminar. Lo ideal es tener un comportamiento discreto y completamente silencioso. Los senderos se realizan a pie, salvo algunos tramos que podrás realizarlos en bicicleta de montaña o a caballo. Es importante, a su vez, que utilices todas aquellas sendas, pistas y carreteras señalizadas. Por lo demás, no olvides lo más importante: ¡Disfrutar de la Naturaleza!